Al-Andalus: la superpotencia de la Edad Media

15.04.2017

Imaginemos a los embajadores de los reyes de León entrando en el salón noble de la ciudad-palacio de Medina Azahara. León era el Estado más poderoso de los cristianos de la Península Ibérica en el año 1000. En la mentalidad leonesa, la idea de poder reconquistar todo el territorio hispano era un objetivo posible, pero cuando se adentraban en los territorios del Califato de Córdoba y observaban su esplendor, sus campos, todos labrados con plantas y árboles que jamás habían visto antes, comparándolo con el sombrío León, dudaban de que su meta fuera alcanzada alguna vez.

En al-Andalus existían los observatorios astronómicos que permitieron hacer esferas armilares, representaciones gráficas del Universo y astrolabios con los que navegar de modo más seguro, un instrumento que en Europa no se generalizaría hasta el siglo XII pero que los árabes utilizaban desde un principio; concretamente, los marinos andalusíes lo llevaban en sus barcos como una herramienta más, desconocida en el siglo VIII (cuando invaden los árabes y bereberes el reino visigodo) por los navegantes de los Reinos cristianos del Norte. Se cuenta que Cristóbal Colón aprovechó su estancia en Granada, la última ciudad musulmana por reconquistar (finales del siglo XV) no solo para entrevistarse con los Reyes Católicos sino también para adquirir alguno de los útiles, mapas y técnicas andalusíes de manos de los científicos granadinos. El uso de los cuadrantes náuticos y las brújulas era algo normal entre ellos, aunque sobre este último instrumento existen ciertas dudas de si comenzó a utilizarse antes en al-Andalus o en Oriente Medio. La dinastía omeya que fundó el Estado andalusí pudo haberse traído el conocimiento de las propiedades magnéticas originario, se cree, de China, pero no hay nada claro al respecto. Contaban también con ampolletas náuticas que servían para medir el tiempo a bordo de un barco así como los nocturbios, durante la noche, observando la posición de la estrella polar.

En al-Andalus se desarrollaron las tablas de declinación y las tablas astronómicas, indispensables para determinar la latitud. En este campo destacó el gran al-Zarqali, del que se harían eco los cronistas cristianos posteriores gracias sobre todo a la elaboración de las tablas toledanas, las tablas astronómicas más importantes de la Edad Media en Europa e ideó la azalea, un instrumento que permitía ser usado para la navegación cuando el astrolabio era inútil (lugares donde no hubiera una lámina diseñada con la latitud del lugar). También desarrollaría los almanaques y los ecuatorios, herramientas que reproducían a escala los movimientos de los planetas, basándose en los modelos de Ptolomeo.

El triquetum que determinaba la posición de los astros y el torquetum que estimaba sus coordenadas, los calculadores esféricos y los sexagenarium más otros avances que heredaron los españoles y portugueses y que les dieron a éstos el dominio de los mares durante 200 años.

Para medir el tiempo, los relojes de sol eran inútiles durante la noche, claro está, por lo que los árabes utilizaban los ingeniosos relojes de agua o clepsidras, inventados por los griegos cientos de años atrás pero de lo que los europeos apenas sabían nada y eso que también fueron utilizados por los romanos pero su conocimiento se perdió con la caída del Imperio Romano aunque sería rescatado por los árabes.

Los médicos andalusíes eran considerados los mejores de Europa en la Edad Media por sus avanzados conocimientos en anatomía y en farmacopea. Consiguieron crear flores azules mediante esquejes y cruces pues conocían el poder relajante de los colores claros, en concreto del azul y las propiedades de los demás colores. Además eran maestros de la conservación de la belleza con sus cremas a base de varias plantas para aplicarlas al rostro. Abu Marwan Ibn Sur describió los tumores intestinales y escribió "Kitab al-Taysir", una guía para el cuidado de la salud en general.

Los ingenieros supieron explotar los recursos naturales construyendo norias gigantes que seguirían siendo utilizadas por los cristianos durante siglos.

La arquitectura llegó a cotas casi mágicas con un alto dominio de la geometría, lo que puede comprobarse hoy en día en el complejo monumental de La Alhambra y el Generalife con sus alicatados y atauriques o en la espectacular Mezquita de Córdoba.

El sensacional filósofo y médico Ibn Rushd o Averroes, el increíble cirujano Abulcasis o el genial matemático y astrónomo Maslama al Mayriti hicieron de al-Andalus el referente europeo de la ciencia y la cultura; solo rivalizaba con Córdoba, en este sentido, Bagdad.

Aún hoy observamos como la quinta parte de los vocablos castellanos son una adaptación a nuestra lengua de palabras árabes que servían para nombrar instrumentos o útiles habituales de la vida andalusí.