Aparecen nuevos restos de la muralla medieval de Granada

18.05.2017

La asociación "Ecologistas en Acción" informó en febrero del descubrimiento de restos de una muralla zirí en una obra que estaba llevándose a cabo en el centro de la Ciudad de Granada. Ubicada en la calle Laurel Alta del Boquerón, de la capital granadina, se hallaron restos de la muralla y de un torreón pertenecientes a Madinat Al-Garnata Zirí (siglo XI). Tras demolerese una casa se pudo ver que había sido construida sobre la antigua estructura defensiva. Al consultar la Plataforma de Ambrosio de Vico, un plano de Granada trazado del siglo XVI, se comprueba que, en efecto, esa torreta existía en ese lugar pero como se ha puesto en tela de juicio la credibilidad de dicho plano, los arqueólogos echaron mano del dibujo de la muralla zirí realizado por Dalmau a finales del siglo XVIII coincidiendo los restos con dicho dibujo.

Ecologistas en Acción y la asociación para la Protección y Difusión del Patrimonio Histórico, Cultural y Natural de Granada y provincia Opppidum Eleberis, han presentado sendos escritos en el Ayuntamiento de Granada y la Delegación de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para que se proteja el hallazgo. Para ello se requiere informe favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, aunque los miembros de ambas asociaciones le recuerdan al Ayuntamiento que las murallas de la medina son un bien protegido por la Ley sobre Castillos de 1947 que establece que si se trata de un Bien de Interés Cultural debe establecerse un perímetro de protección de 50 metros para que puedan realizarse las tareas de excavación pertinentes. El Catálogo Andaluz de Bienes de Interés Cultural incluyó a la muralla zirí de Granada en 2007.

Actualmente, sigue sin existir un protocolo que se establezca a la hora de iniciar nuevas obras, ya sean de demolición o de edificación de una nueva obra en un solar donde previamente se lleve a cabo una excavación para fijar la estructura. Cuando se aparte la tierra no es de extrañar que en el centro de una ciudad histórica como Granada se hallen restos arqueológicos sospechándose que no se comunican a las autoridades muchos de ellos, quedando sepultados para evitar la paralización inmediata de la construcción. El arqueólogo/a que la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Granada envía lo hace a posteriori, cuando alguien se ha percatado de que existen restos y lo denuncia antes de que la edificación avance. El protocolo debiera obligar a que durante el movimiento de tierras esté presente un arqueólogo o funcionario auxiliar para vigilar que, en el caso de que se descubran, no se entierren dichos restos y no esperar a que alguien lo notifique porque se corre el riesgo de que nadie lo vea y se pierdan para siempre hallazgos de gran importancia como probablemente habrá pasado en muchos casos.

En el siglo XI, caído el Califato de Córdoba, surgen los Reinos de Taifas en la Península Ibérica. En Granada se instaura la dinastía zirí hasta la llegada de los almorávides que incorporarían al-Andalus a su imperio magrebí. Zawi ben Ziri as-Sinhayi, de origen beréber, fundaría la dinastía ocupando el trono de Granada durante seis años. Hijo del general Ziri ben Manad, estuvo bajo las órdenes del gran Almanzor, el hombre más poderoso de la Córdoba califal en la segunda mitad del siglo X y primeros años del XI. 

Reino zirí en la Península Ibérica
Reino zirí en la Península Ibérica

La fitna o guerra civil en la que se sumió al-Andalus al morir el hijo de Almanzor enfrentó a bereberes contra los árabes y a éstos entre ellos pues todos querían gobernar. Finalmente se originaron centros de poder dando lugar a pequeños reinos conocidos como Taifas. Zawi ben Ziri se dirigió a Medina Elvira después de participar en la destrucción de Medina Azahara, la capital califal, fundando en Granada la Taifa homónima, proclamándose emir. La razón por la que no se instaló en Medina Elvira, por entonces más importante que Granada, se debió a lo complicada que resultaba la defensa de la primera, lo cual resultaba fundamental en tiempos tan convulsos como aquellos, trasladando la capital a Hisn Garnata que convertiría en la nueva Medina Garnata (Granada).

El gran error del fundador de la dinastía zirí, la cual duró ochenta años, con cuatro reyes, fue querer hacerse también con el poder en Ifriquiya, en el Noroeste del Magreb pues perdió el trono de Granada a manos de su sobrino que continuó la dinastía. Zawi ben Ziri sería envenenado en Argel por el emir Mahdia, otro zirí que gobernaba la región norteafricana. Los ziríes ocuparon varios tronos tras la desmembración de al-Andalus, tanto en la Península Ibérica como en el Magreb pero sería Granada la más suntuosa de sus capitales. Aún pueden verse restos de su arquitectura. Los tres monarcas que continuaron la dinastía fueron Habús ben Maksan en cuyo reinado brilló con luz propia su visir, el judío Samuel Ben Nagrela. El emir Badis que anexionaría Málaga y Baeza, alcanzando el reino su máxima expansión territorial (provincias actuales de Granada, Málaga y Jaén y parte de Almería y Córdoba) y Abd-Allah, bajo cuyo mandato el imperio almorávide conquistó la Taifa.

El nombramiento de Nagrela ha dado lugar a estudios y argumentaciones a favor de la convivencia intercultural en al-Andalus pero lo más probable es que se debiera a una cuestión práctica. La desconfianza del emir hacia los árabes puesto que él era beréber, o sea, del Magreb aunque consciente de que sus paisanos eran más bien rudos y poco cultos, por lo que se vió obligado a recurrir a los judíos, más refinados e inteligentes. No es que fuera un buen musulmán que hiciera caso de las escrituras coránicas por las que se ha de proteger a las religiones del Libro (cristianos y judíos) sino que, sencillamente, fue astuto. Así que el nombramiento de Nagrela no fue por esa pretendido "buen rollo" entre las diferentes religiones en al-Andalus. De hecho, en 1066, se produjo la matanza de miles de judíos debido a las envidias que suscitaban entre ciertas élites desprovistas de poder ante el empuje de Nagrela y sus descendientes; una historia digna de novela.

Aquí tenéis una muestra del arte zirí que ha perdurado hasta nuestro tiempo:

Alminar de San José
Alminar de San José
Aljibe de San José
Aljibe de San José
Restos de la alcazaba zirí y la Puerta de Elvira
Restos de la alcazaba zirí y la Puerta de Elvira
Puerta de Elvira
Puerta de Elvira
Muralla zirí
Muralla zirí
Puerta de las Pesas
Puerta de las Pesas
Lo que queda de la Puerta de Los Tableros
Lo que queda de la Puerta de Los Tableros
Puerta de Hisn Román
Puerta de Hisn Román
Acequia de Aynadamar
Acequia de Aynadamar