El rey Juan Carlos quiso entregar Melilla a Marruecos

04.05.2017

En los tres años que lleva reinando Felipe VI nunca ha visitado las Ciudades Autónomas españolas de Ceuta y Melilla. Y no porque no se le haya invitado que bien que lo han hecho, en reiteradas ocasiones, los presidentes de ambas Ciudades. Algunos analistas consideran que la explicación es no calentar las relaciones diplomáticas con Marruecos que sigue reclamando Ceuta y Melilla como propias, junto al Peñón de Vélez de la Gomera, las Islas Alhucemas y las Islas Chafarinas, todas posesiones españolas en el Mar de Alborán que separa ambos Reinos.

El rey emérito,Juan Carlos I visitó, con la reina Sofía, las dos ciudades en 2007 y desde entonces ninguno de los dos jefes de Estado (ni Juan Carlos I ni después Felipe VI) han visitado estos enclaves tan estratégicos. Si lo hiciera ahora el rey actual, Felipe VI, sin duda los españoles que viven tanto en Ceuta como en Melilla les recibirían con banderas de España y entusiasmo al saberse queridos por su País como sucedió en 2007, durante la visita del anterior monarca. Pero probablemente Felipe VI recuerde la reacción marroquí entonces, retirando su embajador de Madrid temporalmente como protesta por esa visita de los reyes de España. Y ahora, en la agenda de 2017 de los reyes hay prevista una visita a Marruecos por lo que lo más seguro es que tampoco este año vayan a Ceuta o Melilla Felipe VI y la reina Leticia, ya que haría muy complicada su visita oficial al vecino País.

Muchos de los españoles que residen en las dos ciudades con los que CH ha podido hablar nos dicen que les resulta indignante y frustrante el que sus propios reyes les den la espalda de ese modo por tal de no enturbiar las relaciones con Marruecos. Consideran que un País que dice ser amigo de España que se moleste porque el jefe del Estado español visite dos ciudades españolas no merece figurar entre los aliados de España. Además, que todavía hoy Marruecos siga reclamando Ceuta y Melilla resulta, cuanto menos, contradictorio teniendo en cuenta que no solamente carecen de derechos para ello, sino que Marruecos ocupa militarmente un territorio en el Sáhara Occidental de forma ilegal. 

En marzo pasado (2017) cuatro jueces marroquíes han dictaminado que España es la que carece de derechos de soberanía sobre Ceuta y Melilla y lo han hecho en el juicio, en la ciudad marroquí de Nador, contra Said Chramti, un marroquí que robó un brazo de la estatua de Pedro de Estopiñán, conquistador español de Melilla, hace cinco años. Chramti fue el que encabezó un enfrentamiento contra las Fuerzas de Seguridad españolas en la frontera con España e incluso bloquearía el tráfico de vehículos en el paso fronterizo durante un par de horas por lo que se le ha prohibido la entrada en Melilla (si entrara tendría que pasar un año y medio en una cárcel española). Es el vicepresidente del Comité de Liberación de Ceuta y Melilla y ahora ha sido juzgado por un tribunal marroquí por aquellos disturbios que tantas molestias causaron a los súbditos marroquíes que intentaban cruzar la frontera hacia España para acudir a su trabajo o por cualquier otro motivo. Pero asombrosamente Chramti ha solicitado ser juzgado en España, a pesar de la condena de cárcel que tiene sobre sí dictada por un juzgado de Melilla. Hemos preguntado a expertos legales de ambos Países y nos dicen que lo más probable es que Chramti piense que como carece de antecedentes penales en España no entraría en prisión aunque tuviera que pagar una fianza o si llegara a ingresar desde luego las "comodidades" de las cárceles españolas no las tendría en una prisión marroquí. Pero los jueces marroquíes han denegado la solicitud alegando que la Justicia española no tiene jurisdicción en Ceuta y Melilla por lo que sufrirá su condena en Marruecos. Esta medida judicial es inquietante porque abre la puerta a que delitos cometidos por marroquíes en Ceuta y Melilla, si son detenidos posteriormente en territorio marroquí, no sean extraditados a España por no reconocer las autoridades marroquíes la jurisdicción española sobre dichas ciudades. Y el nivel de corrupción en Marruecos es mucho más elevado que en España con lo que los juicios celebrados en el reino alauí no contarían con tantas garantías de que los delincuentes ingresaran en prisión como sí sucedería en España. La Organización para la Transparencia Internacional otorga a Marruecos, en lo que a percepción de la corrupción por parte de sus súbditos,  37 puntos, de un total de 100, en los que 0 significa alta percepción, por parte de los ciudadanos, de la corrupción de la Administración pública, lo que incluye la Justicia, y 100 baja percepción; en el ranking de la corrupción internacional, Marruecos ha empeorado en 2016 bajando al puesto 90 (de un ranking de 176 Países). España, en cambio, aunque existe una mayor percepción de los españoles de la corrupción en la Administración pública que la que tienen los marroquíes de la suya propia, el puesto que ocupa España en el ranking de Países menos corruptos es el 41º (donde a puesto más elevado, menos corrupción).

Así que de nuevo las autoridades marroquíes vuelven a la carga reclamando una vez más las dos ciudades o denegando los derechos de España sobre las mismas, y los reyes de España sin mostrarles su apoyo. Incluso ha salido a la luz una información, facilitada por el historiador Charles Powell, que asegura que el rey Juan Carlos llegó a decirles a unos comisionados de los Estados Unidos, en 1979, entre los que se encontraba el senador Ed Muskie, acompañando al embajador norteamericano de entonces en España, Terence Todman, que sería más fácil entregar Melilla a Marruecos que Ceuta. Les llegaría a plantear el que Ceuta se convirtiera en un protectorado internacional, un Condominio ejercido entre varios Países (como Tánger entre 1923 y 1956), y entregar Melilla a los marroquíes. Así lo declara el director del prestigioso Real Club Elcano en la presentación del libro "Rey de la Democracia". Powell, quién es profesor agregado de Historia Contemporánea de España en la Universidad CEU San Pablo, declaró que la conversación mantenida entre los comisionados norteamericanos y el rey Juan Carlos fue después transcrita y enviada en telegrama a Washington, siendo desclasificado en 2014. El historiador añade que el rey Juan Carlos no veía ambas ciudades del mismo modo puesto que entonces Ceuta tenía a muchos más españoles residentes que en Melilla. Al parecer, Juan Carlos I temía una nueva "Marcha Verde" como la que el rey marroquí Hassan II envió al Sáhara Occidental cuatro años antes, cuando aún había tropas españolas en ese territorio.

Pero, ¿por qué se interesaban los Estados Unidos por este asunto? En realidad, no era solo eso, sino que la razón por la que la comisión norteamericana visitaba España fue que estaban de gira por toda Europa, enviados por el presidente Jimmy Carter, para conocer sobre el terreno los problemas estratégicos que existían entonces en Europa y estrechar lazos con Estados Unidos en su cooperación bilateral. Cuando le tocó a España, el rey, en el Palacio de La Zarzuela, su residencia oficial, les dijo que el principal problema de España en sus relaciones internacionales eran las dos Ciudades de Ceuta y Melilla, reclamadas por Marruecos. Juan Carlos I consideraba que si en Melilla solo vivían 10.000 españoles no resultaría tan complicado entregarles dicha ciudad a Marruecos, a diferencia de Ceuta donde vivían 60.000 españoles. En el telegrama remitido al Departamento de Estado de EEUU, se indica también que el rey Juan Carlos les dijo a los enviados estadounidenses (la conversación duró hora y media) que probablemente el ejército español se enfadaría pero que en cuestión de un par de meses se le pasaría pues él sabría cómo contenerles.