Juego de Tronos y su inspiración en la Historia

17.10.2017

La espectacular serie televisiva "Juego de Tronos", cuyos guiones escribe el mismo autor de los libros en los que se basa, George R. R. Martin, está inspirada en la Historia real. Son numerosos los casos que Martin refleja en sus libros sacados de crónicas medievales o de la Era Moderna. Y los que no, tienen a su vez eco en la Historia con episodios que sucedieron realmente.

Avisamos de que el artículo contiene spoilers por lo que aquellos que aún no hayáis visto la serie y os dispongáis a hacerlo, posponed la lectura para después, a no ser que os pueda la emoción. Por cierto, a propósito de los spoilers, tan populares últimamente: un estudio de la Universidad de California, de 2011, reveló que la gente disfruta más de una historia de la que le adelanten parte de la trama siempre y cuando esté bien elaborada.

El incesto en Game of Thrones y en la Historia

En la serie "Juego de Tronos", en la séptima y hasta ahora última temporada, Daenerys y John Nieve mantienen una relación incestuosa puesto que se sabe ya que son parientes: John es sobrino de Daenerys.

Personajes de la Historia real que hayan sido propensos al incesto hay muchos, pero tal vez el más conspicuo en este sentido fuera un monarca español, si bien no de la Edad Media, que es la etapa en la que más se inspira George R. Martin, sino de la siguiente, la Era Moderna, concretamente el siglo XVI. Hablamos del rey Felipe II, en cuyo Imperio se decía jamás se ponía el Sol y al que se le dio el adjetivo de "El Prudente" (era costumbre de ponerles a los reyes y personajes de la alta nobleza un sobrenombre que calificara su personalidad o actitud).

Felipe II, de la Casa de los Austrias, fue soberano del Imperio Hispánico, el más extenso que hasta ese momento había existido en el Mundo a lo largo de toda su Historia. Tenía posesiones en todos los Continentes con lo que se convirtió en el primer Imperio Global. Era famosa en toda Europa la costumbre del rey español de conocer todo lo que acontecía en tan vastos territorios y de que no se tomara ninguna medida de importancia sin su aprobación, lo que trajo serios problemas a los ejércitos españoles y contingentes de otras nacionalidades que luchaban por España. 

Felipe era también, aparentemente, una persona muy religiosa, al menos en público, pero lo cierto es que sus relaciones conyugales fueron casi todas incestuosas. No es que se casara con ninguna hermana (tuvo cinco) pero sí con primas-hermanas: primero, la princesa María Manuela de Portugal, gracias a lo que heredó este reino con posterioridad, ampliando su ya de por sí enorme Imperio. Después se casó con María I de Inglaterra, también prima-hermana, aunque en este caso no pudo heredar ese País, todo lo contrario, se convertiría en su pesadilla. 

La tercera esposa de Felipe no era pariente suya pero sí la cuarta, sobrina para más señas, hija de su propia hermana, María de Austria y Portugal. De los cinco hijos que tuvieron, solo sobrevivió uno (el futuro rey Felipe III); los demás murieron siendo niños. 

El infante Carlos pudiera ser la inspiración para Joffrey Baratheon
El infante Carlos pudiera ser la inspiración para Joffrey Baratheon

Cersei y Jaime Lannister viven una tórrida relación de amor en Juego de Tronos. De sus hijos no les ha sobrevivido ninguno, muertos todos de mala manera (asesinados o suicidándose) pero uno de ellos, Joffrey Baratheon, guarda una gran similitud con el infante don Carlos. Es muy posible que inspirara a George R. R. Martin ya que la historia del hijo del rey Felipe II de España es universalmente conocida por la ópera de Verdi "Don Carlo". 

Como Joffrey, Carlos era hijo de parientes muy próximos, que si bien no eran hermanos sí que eran primos-hermanos y por doble vía, la paterna y la materna: la suegra del rey Felipe II fue su tía Catalina de Austria. Y la madre de Felipe era a su vez tía de su esposa. Por lo que se dice que el resultado de la unión de los dos primos-hermanos (casi hermanos, como hemos visto), fue el desquiciado Carlos, que como Joffrey en GOT, está completamente trastornado. Hasta tal punto llegaría la psicosis y maldad de Carlos, quién disfrutaba con la violencia física, como Joffrey, que el rey Felipe le encierra en el Alcázar de Madrid para que dejara de ser una amenaza en la Corte. En cambio, en la serie de televisión, Joffrey muere envenenado.

La Inglaterra medieval y Juego de Tronos 

George R. Martin ha dicho en alguna ocasión que se inspiró en la Guerra de las Dos Rosas (entre otras historias reales) para su serie de libros "Canción de Hielo y Fuego", de donde surgen los guiones de Juego de Tronos y cuyo primer volumen data de 1996. En ese conflicto que asoló Inglaterra a mediados del siglo XV, los Lancaster se enfrentaban a los York, lo que recuerda y mucho a los Lannister y los Stark de la serie; incluso sus colores son los mismos: los Stark tienen un emblema blanco con un lobo y los York, en la Historia real, eran representados por una rosa blanca, mientras los Lancaster por una rosa roja (de ahí la Guerra de las Rosas). La rosa de los Lancaster era roja, como el emblema de los Lannister en Juego de Tronos. De hecho, el rey Robert Baratheon de la primera temporada guarda un gran parecido con el famoso Enrique VIII, obeso y dado a la vida lujuriosa; Enrique es el primer rey Tudor, la familia que sucedió a los Plantagenet, como Robert Baratheon sustituye a los Targaryen.

Las dos familias inglesas enfrentadas, los Lancaster y los York, aspiraban al trono de Inglaterra que había estado en manos de los Plantagenet, que serían los Targaryen de Juego de Tronos. Pero lo cierto es que tanto los York como los Lancaster eran parte de los Plantagenet, dos ramas de la misma familia, solo que enfrentadas por el trono. Game of Thrones comienza con Robert Baratheon en los últimos momentos de su reinado y recordando con su amigo Ned Stark como le arrebataron el trono al rey loco, Aerys Targaryen.

Como los Targaryen en GOT, los Plantagenet también llegaron del otro lado del mar, de Francia en concreto, cuando Godofredo de Anjou se casa con Matilde de Inglaterra, en el siglo XII. El escudo de los Plantagenet eran tres leones, como tres dragones domina Daenerys. Pero Martin juega con distintas fuentes de inspiración realizando mezclas entre ellas para dar forma a los personajes y trama de GOT. Así, Aegon Targaryen, primer rey de la dinastía que gobierna los siete Reinos al invadir Poniente, sería conocido como Aegon el Conquistador. En la Historia real existió un conquistador que procedente también del Este (de Normandía), invade Inglaterra y se convierte en el rey Guillermo, conocido como El Conquistador. Sin embargo, como decía anteriormente, Godofredo de Anjou se convierte también en rey de Inglaterra, procede igualmente de Francia y es fundador de su dinastía, los Plantagenet, como Aegon de los Targaryen. Aunque Godofredo no marchó a Inglaterra como lo hizo Guillermo I el conquistador, la nieta de éste se casaría con Godofredo; vemos pues una mezcla de ambos reyes para crear al personaje ficticio Aegon I Targaryen. Éste derrota en Poniente a Harren, el Negro, como hizo en la Historia real Guillermo de Normandía que venció a Harold II, el último de los sajones que reinaron en Inglaterra.

La Antigüedad también inspiró a George R. Martin

Los hunos inspiraron a los jinetes Dothraki
Los hunos inspiraron a los jinetes Dothraki

Para describir a los jinetes Dothraki, George R. R. Martin se inspira en los hunos que asolaron media Europa a lomos de sus caballos, en las postrimerías del Imperio Romano. También de época romana sería la inspiración para el Muro, que en la Historia real es el Muro de Adriano que separaba a la civilización latina refinada, establecida en el sur de Inglaterra, de los bárbaros del norte.

El fuego valyrio que se usa un par de veces en la serie y que arrasa todo, es sin duda el fuego griego utilizado por los bizantinos o Imperio Romano de Oriente, durante la Edad Media.

Los mercados de esclavos también tienen cabida en el universo de Juego de Tronos, como en la Antigüedad y Edad Media.