Un juego de mesa recrea la era de los reyes en el siglo XVI

12.05.2017

En la era digital y de las videoconsolas todavía salen al mercado juegos de mesa que se resisten a pasar de moda y uno muy reciente promete encandilar a los amantes de la Historia como ya hizo el mítico Risk a varias generaciones. Se trata de «Here I Stand» (Aquí estoy yo), un juego emulando a los grandes personajes históricos del siglo XVI, la era de los grandes reyes europeos y de los conquistadores que crearon los primeros imperios globales. En el tablero están representados el Imperio Otomano, el de los Habsburgo, el reino de Inglaterra, el de Francia, el Papado y los Estados Protestantes. Con gran detalle y fiel a la Historia los jugadores estudiosos o interesados por los conflictos militares, políticos y religiosos del pasado e incluso los profanos en la materia pasarán un rato fabuloso conquistando, defendiéndose de ataques o practicando la diplomacia.El juego tiene ya once años pero sigue haciendo las delicias de quiénes lo han probado.

El juego ofrece dos campañas posibles: la titulada "Guerras de la Reforma" se inicia con la Reforma protestante que marcó el reinado del emperador Carlos V, en la primera mitad del siglo XVI. La otra tiene comienzo con el ascenso al trono español de Felipe II, hijo del emperador Carlos. Por lo tanto, pueden jugarse con los personajes de la primera mitad del siglo y con los de la segunda en la campaña denominada "Virgin Queen" (Reina Virgen), recordando a Isabel I de Inglaterra.

En la primera campaña veremos a personajes de la Historia tan conocidos como Calvino, Ignacio de Loyola, Magallanes, Hernán Cortés o Copérnico.

El número de jugadores puede oscilar entre tres y seis teniendo cada uno un objetivo según la Potencia escogida. Por ejemplo, si jugamos como los Habsburgo o como los turcos otomanos se nos marca como objetivo principal conservar nuestro vasto imperio, pero si somos el Papado o protestantes nos enfrentaremos a nuestros respectivos enemigos con la idea de defender nuestra ideología religiosa con debates teológicos entre los contendientes.

Inglaterra, que en el siglo XVI era un pequeño reino pero tan molesto como la "mosca cojonera", está también representado en la primera campaña por su famoso rey Enrique VIII pero además tienen su momento sus seis malogradas esposas. El jugador que opte por el rey inglés deberá asegurar un heredero que conseguirá o no en la parte del tablero dedicada a los embarazos reales pero si el jugador es capturado o sitiado no podrá optar por ningún embarazo; se terminaría el juego para él. También podremos seguir los pasos de los exploradores y conquistadores portugueses y españoles en América. Esta primera campaña se inicia con la publicación de las 95 tesis de Lutero que llegarían a conocerse en diferentes Estados del Imperio de Carlos V de Alemania difundiendo el protestantismo. Es el momento en que el rey de Francia, Francisco I, se encuentra batallando con el Papa León X y con la Familia Habsburgo a la que pertenece el emperador. En el Este de Europa los turcos otomanos están en guerra con el Reino de Hungría. Para que un Estado próximo a Lutero o el Papa se convierta al protestantismo o se mantenga católico dependerá de que tenga cerca otros Estados afines o algún ejército protestante o imperial. Pero la implantación de una universidad de los jesuitas da más fuerza al Estado en el que se instale impidiendo que el jugador que opte por la tarjeta de los protestantes no pueda arrebatar ese Estado donde hay una universidad que siga los preceptos de Ignacio de Loyola y por lo tanto afín al Papado. Por su parte, los Estados que el jugador protestante tenga con traducciones bíblicas gozando de los beneficios de la imprenta. Por otro lado, el avance de un jugador puede quedar bloqueado recurriéndose a las Dieta de Worms o al Concilio de Trento por el que se puede solicitar un debate teológico en una batalla dialéctica: quién gane consigue controlar al otro Estado y quién pierda es quemado en la hoguera. El jugador que, al finalizar la partida, tenga más Estados o menos quemados ganará al otro.

Cada Reino o Imperio cuenta con generales y almirantes; en el caso de los Habsburgo, el mejor general es el Duque de Alba, "Grande de España" y el mejor almirante será el genovés Andrea Doria.

La diplomacia también tiene su hueco y muy importante pues dos o más jugadores pueden establecer alianzas secretas fuera del tablero sin que sus contendientes lo sepan o aceptando una carta de evento o respuesta que interrumpa alguna campaña de cualquiera de los otros jugadores; de este modo se personaliza la obra de Nicolás Maquiavelo, "El Príncipe", tan de modo en la época.

Los jugadores pueden escoger a un rey. Tenemos a Francisco I de Francia: seductor y de gran porte lo que le envalentonó para ponerse al frente de sus ejércitos en más de una ocasión, lo que también le supuso ser apresado por el emperador Carlos y enviado a Madrid donde permaneció recluso durante un año. Su refinada corte francesa está llena de artistas, pero tiene fama de ser un hombre sin honor al incumplir el Tratado de Madrid, pactado con el césar Carlos ante los Evangelios. Son características que el jugador que escoja este personaje deberá tener en cuenta puesto que marcarán el desarrollo del juego. Digamos que dichas "cualidades" jugarán a favor o en contra, dependiendo de la destreza y astucia del jugador.

El personaje que representa al emperador Carlos o césar Carlos, es tanto rey de todas las Españas como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y su principal cualidad es que es tan guerrero como el rey Francisco I pero más calculador (no es tan impulsivo como Francisco). Es un hombre de gran inteligencia y amplios conocimientos que habla varios idiomas lo que le permite moverse con soltura por todo su vasto imperio. El jugador deberá tener en cuenta que las Cortes de los reinos españoles desconfían de él porque le ven demasiado reservado, pero en el campo de batalla sale vencedor en numerosas ocasiones tanto contra el rey francés como contra los protestantes. Pero los corsarios turcos se le atragantan perdiendo alguna batalla importante en el Mediterráneo. De hecho, las operaciones de asedio a ciudades del Mediterráneo puede verse abocadas al fracaso si dichos enclaves reciben suministros por mar y ¿cómo se consigue eso en el juego? Contando cada jugador con cuantas más ciudades mejor que le garanticen fuerza económica. También pueden interceptarse suministros a otros jugadores y contar con la tarjeta de soldados mercenarios con la particularidad de que es un recurso inestable ya que, como le ocurrió más de una vez en la Historia real a Carlos V, si no reciben sus salarios pueden abandonar una batalla clave.

Si escogemos a Enrique VIII sabremos que debemos mediar entre los dos grandes poderes europeos: el eje hispanoalemán y Francia. Enrique está casado con Catalina de Aragón, tía del emperador con lo que comienza siendo aliado de España, pero acabará enfrentado con el césar Carlos al no ser tenido en cuenta por éste en los tratados firmados con Francia. Sin embargo, Francisco I no gozaba de la simpatía de Enrique aunque llegaran a ser aliados.

Si queremos ser Solimán el "Magnífico", sultán turco, veremos como el empuje de nuestras tropas nos lleva a las puertas de Viena a la que atacaremos en dos ocasiones. Si Viena consigue defenderse la primera (como sucedió en la Historia real), una segunda vez nos veremos obligados a enfrentarnos al ejército imperial de Carlos. Pero éste deberá conseguir el dinero para financiar la campaña para lo que antes habrá que vencer a Francisco I de Francia, apresarle y conducirle a Madrid. Una vez liberado a cambio de tener como rehenes a sus dos hijos mayores se pedirá un rescate por ellos a Francia con el que podrá pagar al ejército imperial. Si lo consigue, en la Historia real Solimán se retira de las proximidades de Venecia debido a que una pésima climatología le impide contar con buenas líneas de suministros para sus tropas. Será un hándicap para el jugador que deberá tenerlo en cuenta en el tablero.

Si escogemos ser el papa León X, de la famosa familia italiana de los Médici, nos aliaremos con el emperador para defender a Italia y en especial a los territorios pontificios de la invasión francesa. Pero tendremos también en contra a Lutero y los protestantes que critican el boato de la Corte Vaticana, impropio del mensaje de Cristo que promulga la humildad.

Queremos ser Martín Lutero, pues deberemos saber que este monje agustino alemán abrazó la vida monacal como promesa ante la posibilidad de morir en una fuerte tormenta temiendo que le alcanzara un rayo; pidió ayuda a Santa Ana y como sobrevivió creyó que fue gracias a la protección de la santa por lo que decide hacerse monje. Pero descubre, con gran malestar, que la Iglesia está corrompida y que sus príncipes, los cardenales y obispos, viven rodeados de lujos mientras que los monasterios andan mendigando para sobrevivir. Además, se da cuenta de que, para conseguir más riquezas, el Papa vende indulgencias (eximiendo de obligaciones religiosas) a los reyes y nobles a cambio de dinero y protección militar. Así que Lutero predica regresar al Evangelio original de Cristo reestructurando la Iglesia. El Papa le excomulga y solicita al emperador que llame al orden a su súbdito lanzando la "patata caliente" hacia el tejado de Carlos; el césar se dirige a la ciudad de Worms donde tiene lugar el primer debate teológico entre Carlos y Lutero.

Como decíamos, también podemos jugar la segunda campaña en las que los personajes principales son Felipe II de España e Isabel I de Inglaterra, pero, al igual que en la primera campaña (donde los principales son Carlos I de España y V de Alemania junto a Francisco I de Francia), hay también otros personajes. Y un interesante recurso es la hibernación de un ejército para que se recupere. 

Así que en el juego "Aquí estoy yo" debemos tener en cuenta que la ventaja de quién escoja España es que le llegan ingentes cantidades de oro y plata de América con lo que tiene a los banqueros alemanes de su parte. La diplomacia española era la más hábil del momento y sus espías se movían por todo el Mundo con gran destreza. Pero a pesar de ser el rey francés un hombre de poca palabra, mayor era el temor que se le tenía al emperador que amenaza con convertirse en el único soberano del Mundo conocido.

Un rey en el que aún se podía confiar menos que en Francisco, el de Inglaterra, Enrique VIII, se alía con el francés dolido porque se le dejara de lado en el tratado de paz de 1529 entre Francia y España; Enrique creyó que el emperador, su aliado, le tendría en cuenta como mediador y que algún beneficio se llevaría por la victoria española sobre Francia, pero no fue así. Debido a lo que Enrique consideró un agravio, decide cambiar de bando y aliarse con Francia para darle la "bofetada" a España. Se crea la Liga Clementina por ser inspirada por el Papa Clemente VII que estaba profundamente molesto desde que las tropas imperiales saquearon Roma. Se dio la circunstancia "antinatura" de que el Papa solicitó a Solimán, un soberano musulmán, que se aliara con la Liga para combatir a Carlos uniéndose también la República de Venecia. Los turcos avanzan por Hungría y matan al cuñado del emperador destruyendo el ejército húngaro de 20.000 soldados que defendía la puerta oriental de Europa. El siguiente objetivo de los turcos era Viena y si esta ciudad caía toda Europa estaría a su merced. Las Cortes europeas consideraron a la Liga Clementina y en especial al rey de Francia como traidores a la Cristiandad por haber facilitado el avance turco y la posibilidad de que Europa entera cayera en manos musulmanas. Sería una vez más el emperador el que cogería las riendas y dirigiéndose a Viena consigue frenar a los turcos, aunque en realidad fue el mal tiempo el que recomendó a Solimán retirarse pues su línea de suministros había quedado maltrecha por la pésima climatología lo que no hacía recomendable enfrentarse el poderoso ejército imperial en tan malas condiciones.

Si queréis saber más sobre los personajes de la primera campaña, la de "Guerras de la Reforma" os recomendamos que vayáis al siguiente artículo y en otra ocasión os hablaremos de los personajes de la segunda campaña posible en el juego: "Queen Virgin". Leed sobre los reyes de la época y escoged bien vuestro personaje.

Artículo: La era de los reyes