Las temperaturas más altas y bajas de la Historia

30.06.2017

ALFONSO MUÑOZ

Que se lo pregunten a los iraníes que lo están sufriendo en sus propias carnes. La ciudad de Ahvaz, ha registrado 54 grados. La sensación térmica es de 61, a las cuatro de la tarde, debido al nivel de polución y de humedad tan elevados que se respira en ese lugar que lleva cinco años siendo la ciudad más contaminada del Planeta, con un millón de habitantes. Pero los kuwaitíes saben también lo que es padecer temperaturas que parecieran imposibles: en Mitribah, en el noroeste del País, registraron igualmente 54 grados el año pasado.

Durante décadas se creyó que la ciudad más calurosa había sido Aziziya, en Libia, del que figuraba un registro de 58 grados en 1922. Pero un estudio pormenorizado de la Comisión de Climatología de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), realizado en 2011, reveló que se utilizaron instrumentos de medición que daban problemas, con lo que no eran fiables y manipulados por observadores sin experiencia. Además, habían dispuesto los instrumentos en asfalto, en un fuerte militar italiano, así que estaban tomando la temperatura de un material artificial, no del suelo desértico de la zona. Es más, ni se hizo una comparativa, en su momento, con localidades próximas ni una evolución histórica en años sucesivos. La medición fue tomada un 13 de septiembre y se cree que en realidad registró 51 grados, más acorde con las temperaturas registradas en esa zona en años anteriores por esas mismas fechas. No es poco, desde luego pero este dato, averiguado décadas después, indica que las ciudades de Ahvaz (Irán) y Mitribah (Kuwait), con sus 54 grados actuales, sí que pueden ser las más calurosas de la Historia. Aunque algunos expertos consideran que realmente es la que marcó el termómetro del rancho Greenland, en el Valle de la Muerte (California), de 56,7 grados, en julio de 1913. En cambio, para el Servicio Meteorológico de México, la temperatura más alta que se ha dado en el Planeta fue en San Luís del Río Colorado, en Sonora (México), en julio de 1966, que según los expertos mexicanos marcó 58,5 grados. Sin embargo, parece que hubo también otro error ya que la OMM no la reconoce como la máxima porque otras mediciones indicaron 52,5 grados y no en julio sino en junio.

Con respecto al Valle de la Muerte, en el Desierto de Mojave, es polémico considerar la temperatura del Rancho Greenland la más alta de la Historia porque otros desiertos (Sáhara, Arábigo, Kalahari...) probablemente marquen las mismas temperaturas o incluso más altas, pero al no haberse atrevido nadie a comprobarlo ni existir centrales meteorológicas en estos lugares, no podemos saberlo a ciencia cierta; el Sáhara sí marcó en una ocasión 56 grados en cierta medicion que se llevó a cabo en un sitio concreto, pero no es una referencia que los meteorólogos tengan en cuenta porque es imposible medir toda la Región. 

La segunda ciudad más calurosa ha sido Turbat, en Pakistán, el 28 de mayo de 2016, con 53,5 grados. Aunque fue en mayo, no en verano, con lo que sería la temperatura más alta de la Historia en un mes de mayo. Esas temperaturas se están registrando en superficie, pero los mares también están sufriendo lo que los expertos tienen claro se debe al cambio climático por la acción del ser humano. La Red de Boyas de Aguas Profundas de Puertos del Estado de España han informado que en junio los Mares Cantábrico y Mediterráneo han alcanzado sus más altas temperaturas en toda la Historia. La costa mediterránea de Barcelona marca 27 grados y el litoral cantábrico, una media de 22-23 grados. La Agencia Española de Meteorología ya ha advertido de que las temperaturas marítimas pueden seguir subiendo en los próximos meses lo que afectará al alimento de las especies que pueblan los mares. Por otro lado, las especies migratorias que se guían hacia su destino por las temperaturas marítimas, si éstas suben demasiado, alteraran su orientación pudiendo morir al extraviarse. 

¿Y el lugar más frío?

Foto de Cassie Matias
Foto de Cassie Matias

Si hay discordia con respecto al lugar más caluroso de La Tierra, parece que no existe duda ninguna con respecto a señalar a Vostok, en La Antártida, como el más frío, donde en 1983 se registraron 89,2 grados bajo cero. Pero los expertos creen que esta temperatura no volverá a darse nunca más, todo lo contrario, porque el continente helado está aumentando su temperatura pues su cobertura de nubes ha ido disminuyendo a lo largo de los últimos veinte años con lo que la radiación solar incide más sobre la superficie. Es el resultado de una investigación de la Universidad de Bristol, publicada en "Science Advances".