Los imperios más influyentes de la Historia

20.09.2017

Ranking de las superpotencias más poderosas a lo largo de la Historia por extensión, población y legado

La corona imperial ha sido siempre muy preciada
La corona imperial ha sido siempre muy preciada

Los primeros imperios

El Imperio Acadio es el primero que pudiéramos considerar como tal. Se extendió, en la segunda mitad del III milenio a.C. desde el Golfo Pérsico al Mediterráneo, unificando por primera vez toda Mesopotamia, entrando en contacto con el corredor sirio-palestino y el Anatolia. 

Pero el primer imperio global fue el hispánico, al contar con territorios por toda la Tierra, en el siglo XVI. Nunca antes había sucedido; como mucho, se circunscribían a una amplia zona, más o menos extensa, abarcando incluso varias Regiones distintas, pero con un territorio continuo. Sería la unión de los Reinos de Castilla y Aragón la que forjaría el primer imperio con posesiones dispersas por los cinco Continentes.

Enfrentamientos entre imperios, anunciando la caída de uno y el auge de otro, son una constante histórica. El zar Alejandro se enfrentó a Napoleón Bonaparte, quién era emperador también, solo que de un reinado efímero pero que tuvo a toda Europa a su merced. Tras la eliminación de Napoléon, el zar Alejandro tuvo la oportunidad de convertir a Rusia en el nuevo imperio hegemónico mundial, pues gozaba de gran reputación en todas las Cortes europeas, pero prefirió retirarse a Moscú para impedir que las ideas liberales llegaran a Rusia y destronaran a su familia, como estaba sucediendo en varios Países europeos.

Siguiendo un orden cronológico, en la Antigüedad tendríamos a los grandes imperios de Oriente Medio y el Mediterráneo, tales como el acadio, egipcio, el asirio, el babilonio, el persa, el macedónico de Alejandro Magno y por supuesto el romano de los césares (de donde, por cierto, viene la palabra rusa "zar").

Todos los reinos del Próximo Oriente y Mediterráneo Oriental caerían bajo el yugo del Imperio Otomano, que tuvo una larguísima trayectoria, enfrentándose a otras grandes potencias a lo largo de su Historia: primero, al Imperio Hispánico, que a punto estuvo de acabar con ellos, aunque interesó más mantener un equilibrio de poderes en el Mediterráneo que aniquilarse mutuamente. Esto último era lo que buscaban otros grandes reinos europeos, que no sabían cómo quitarse de en medio a la poderosa dinastía de los Habsburgo que reinaban en España y Austria, cuyas posesiones no cesaban de ampliarse y con recursos en oro y plata que no dejaban de llegar de las minas americanas.

Los imperios globales

El primero, como decíamos anteriormente, fue el hispánico que sentaría las bases de lo que vino después. Duró más de 300 años, pero su monarca más conocido fue Carlos I, emperador electo del Sacro Imperio Romano Germánico, en 1519. Los príncipes alemanes elegían al ocupante del trono y sería el rey de España el que conseguiría más votos (previo pago de una verdadera fortuna donada por las Cortes de Castilla y Aragón, así como el oro que llegaba de América). A partir de este momento, nada se le resistiría a Carlos, conocido también como Carlos V de Alemania. El Imperio Hispánico siguió creciendo con los descendientes de Carlos, sobre todo con su hijo Felipe II que sería soberano también del Imperio Portugués, amasando tal cantidad de territorios por todo el Mundo que se decía que en su Imperio jamás se ponía el Sol. En cierto modo, debiera seguir considerándose en esta época, la segunda mitad del siglo XVI, al Sacro Imperio Germánico como otra posesión más española, aunque no la heredara el sucesor de Carlos V, el rey Felipe II, puesto que el nuevo emperador fue el hermano de Carlos, tras la muerte de éste: Fernando, nacido en España. Felipe IV sería conocido como el rey planeta, a mediados del siglo XVII y todavía en el siglo XVIII el imperio seguía expandiéndose en América, alcanzando su máxima extensión en 1750 con veinte millones de kilómetros cuadrados (entre todas las posesiones españolas). Ahora bien, si lo unimos al Imperio Portugués, que estuvo bajo reinado de los monarcas españoles durante décadas, entonces el Imperio Hispánico llegaría a poseer una extensión máxima de 31 millones de kilómetros cuadrados, convirtiéndolo en el segundo más grande de la Historia. En el siglo XVII, la séptima parte de la población mundial vivía en algún territorio controlado por España.

La Unión Ibérica que dio lugar al enorme Imperio hispanoportugués (1580-1640), conectaría Europa con América provocando el segundo gran cambio mundial, desde Alejandro Magno; por ello, se considera que España es la tercera Nación que más ha influido en la Historia del Mundo, después de Italia (Imperio Romano) y Gran Bretaña. Las fronteras del Imperio español en América iban desde aproximadamente la línea que hoy separa Canadá de los Estados Unidos hasta el extremo sur de Argentina, y de forma contigua, incluyendo la Amazonía portuguesa, cuando Portugal formó parte del Imperio hispánico.


Imperio hispanoportugués
Imperio hispanoportugués

Los españoles y los portugueses desarrollaron las artes náuticas, circunnavegando por primera vez todo el Globo terráqueo, entrando en contacto con culturas completamente desconocidas para los europeos e introduciendo en el Viejo Continente todo tipo de productos que darían lugar a una verdadera revolución alimentaria: tomates, pimientos, patatas, cacao, maíz, cacahuetes, calabazas, piñas, aguacates, el tabaco y animales como el pavo. A su vez, los españoles y portugueses introdujeron en América el algodón, la cebada, el trigo, el arroz, la caña de azúcar, la vid, el plátano, el café, la naranja, el limón, el aceite de oliva, el mango, el caballo, la vaca, el cerdo, la cabra, la oveja o el hierro. Fue tan importante el flujo entre ambos continentes, gracias sobre todo a España, que era la que tenía el imperio más extenso en América, que no se entendería el mundo actual sin esa aportación española. Incluso la moneda universal, el dólar estadounidense, debe su existencia al dólar español, la moneda que circulaba en América cuando se constituyeron los Estados Unidos.

El idioma español es la tercera lengua más hablada del Planeta en la actualidad y la hispana la minoría más numerosa en los Estados Unidos.

El más extenso fue el británico con 33,7 millones de kilómetros cuadrados pero el más longevo, el que más tiempo duró, fue el ruso, seguido del español. Gran Bretaña llevó la Revolución Industrial a todo el Mundo y con ello el desarrollo de la tecnología. Las ideas liberales realmente nacieron en Inglaterra, desde donde influyeron en el resto del Mundo, siendo las Constituciones o Cartas Magnas de las democracias que llegarían después fiel reflejo de lo que en Inglaterra llevaba haciéndose ya décadas. El Imperio británico era tan extenso que, en los años 30, cuando se produce la Gran Depresión económica, Gran Bretaña adopta medidas proteccionistas para evitar que la crisis les afecte, comerciando los territorios británicos entre ellos. Al estar sus Colonias dispersas por todo el Mundo, los productos de todo tipo circulaban normalmente por el Imperio, mientras que en el resto del Mundo la crisis producía importantes carencias. La lengua inglesa es la más hablada del Mundo.


Imperio Británico
Imperio Británico

Ranking de Imperios con territorios continuos

Como Imperio continuo (no disperso como el hispánico o el británico), el más grande fue el mongol, con 24 millones de kilómetros cuadrados que, durante 150 años, aproximadamente, entre los siglos XIII y XIV, mantuvo atemorizados a todos los reinos entre la Península de Corea y el río Danubio en Europa. El artífice de tan sorprendente expansión fue Gengis Kan, que al frente de su rápida e inigualable caballería, devastó todo a su paso en una aventura sin parangón, desde los tiempos de Alejandro Magno. 

El Imperio Ruso, a la caída de los Romanov, se extendía por un territorio continuo de 23 millones de kilómetros, con una población de más de 176 millones de habitantes, extendiéndose desde el Estrecho de Bering hasta el Este de Europa. Rusia llegó a poseer durante más de un siglo Alaska, hasta su venta a los Estados Unidos, en 1867.


Imperio ruso
Imperio ruso

Después tendríamos otros imperios, como el Maurya, el quinto más extenso de entre todos, tanto globales como de territorios contiguos, seguido del Imperio aqueménida y el Imperio Chino de la Dinastía Qing; éste último fue el segundo más poblado ya que en sus casi quince millones de kilómetros cuadrados contiguos vivían 381 millones de habitantes en las primeras décadas del siglo XIX; duraría hasta la instauración de la República ya en el siglo XX.

Ranking por población e influencia histórica

Si atendemos al dato poblacional, el Estado con mayor porcentaje de población sobre el total de los habitantes de La Tierra en su tiempo histórico, fue el Imperio Aqueménida, que caería bajo el impresionante empuje de Alejandro Magno, aunque como decíamos antes, tras un debilitamiento de sus estructuras internas que hicieron posible la conquista macedónica. Pero el Imperio Aqueménida, en tiempos de su último rey, Darío III, al que venció Alejandro, en el 330 a.C., gobernaba sobre el 44% de la población mundial de entonces, extendiéndose desde La India hasta el Mediterráneo. Sin embargo, el Imperio con mayor población numérica (no porcentual) fue el británico, con 458 millones de habitantes en la primera mitad del siglo XX.

Por su legado, sin duda, el más influyente de la Historia ha sido el Imperio Romano, cuya cultura prevalece hoy en día en el diseño de las ciudades occidentales, en la filosofía y la ciencia. Al hacer oficial del Estado a la religión cristiana, la convirtió en la que más seguidores tiene del Mundo todavía hoy en día y el sistema de leyes romanas ha sentado las bases del Derecho occidental actual.

El segundo imperio más influyente, por su legado, ha sido el islámico, fundado por el profeta de la religión islámica, Mohammed, conocido en Occidente como Mahoma. Los gobernantes posteriores, entre los siglos VII y VIII, crearon un Imperio, el de los califas omeyas, que se extendía desde la India a la Península Ibérica: quince millones de kilómetros cuadrados contiguos. A la religión islámica, la segunda en número de fieles del Mundo, se une el legado científico, sobre todo en el campo de las matemáticas. Durante la Edad Media, en la que Europa se mantuvo en el oscurantismo, en el Mundo arabo-islámico se desarrollaron las ciencias de todo tipo. A diferencia de lo que ocurre actualmente, en el Medievo eran las ciudades islámicas los centros del saber y el refinamiento. A la caída del califato omeya siguió el abasí, que si bien no era tan grande como el anterior (por ejemplo, al-Andalus, en el extremo occidental, se había independizado formando su propio emirato), seguía siendo un formidable imperio que duraría hasta el siglo XIII, cuando cayó en manos de los turcos otomanos, también musulmanes.

Ya hemos comentado antes el impresionante legado británico y español. En cuanto a influencia histórica, en el quinto lugar tenemos al Imperio Macedonio de Alejandro Magno, que difundió la cultura helenística por medio Mundo siendo el primero en conectar Occidente con Oriente. Después de Alejandro, ya nada fue igual. Es cuando realmente se extienden las ideas de "imperio global" y de "soberano universal", que después harían suyas los romanos. Si el ranking lo elaboramos con los Imperios que más rápidamente se formaron, el de Alejandro Magno estaría en primer lugar, seguido del de Gengis Kan, que en realidad era su título (significaba, precisamente, gobernante universal), puesto que su nombre era Temujin. Su nieto, otro gran conquistador, Kublai Kan, mantuvo el imperio de su abuelo e incorporó China.

Siglos más tarde Napoleón tan solo necesitó unos pocos años para extenderse por media Europa, pero duraría poco. En cuanto a efímeros, el imperialismo nazi se llevaría la palma al durar lo que la Segunda Guerra Mundial, siendo destruido por las potencias aliadas, afortunadamente. 



Referencias y lecturas recomendadas:

  1. KAMEN, Henry (2003): Imperio. Madrid, editorial Santillana.
  2. GOTT, Richard (2011): El Imperio Británico; resistencia, represión y rebeliones. Buenos Aires, editorial Capital Intelectual.
  3. MORENO ALMENDRAL, Raúl (2013): "Los Imperios en la Historia Global: concepto y reflexiones sobre su aplicabilidad en el discurso historiográfico", en Ab Initio, Núm. 8, pp. 139-179, disponible en www.ab-initio.es
  4. BURBANK, Jane y COOPER, Frederick (2011): Imperios. Una nueva visión de la Historia universal. Barcelona, editorial Crítica.