Los neandertales hubieran sido hoy atletas de élite

16.04.2017

El primer deportista de la Historia, o habría que decir de la Prehistoria, fue cualquiera de nuestros antepasados neandertales. Tenían un cráneo más alargado que el Homo Sapiens actual aunque su cerebro era igual. La frente achatada y prominentes cejas que le conferían un aspecto más rudo. En cambio, su estatura era de tan solo 1,65 m.; una complexión corta pero mucho más robusta que el promedio del Sapiens actual. Su cuerpo estaba perfectamente adaptado a las bajas temperaturas por lo que de haber sobrevivido y coexistido con la especie contemporánea, se reiría de quiénes no se atreven a salir de casa a correr por la mañana temprano en invierno.

El neandertal, en las olimpiadas, hubiera destacado sobremanera, consiguiendo records mundiales en marcha, salto de longitud, lanzamiento de jabalina, disco o martillo, béisbol, natación o alterofilia. En el arco no tendría parangón.

En una pista americana, ya sabéis, esas llenas de obstáculos en las que entrenan los soldados, nuestro amigo neandertal no hubiera tenido problemas para superarla.

Los estudios antropológicos de los restos hallados por la Arqueología y del comportamiento de las tribus primitivas actuales (que aun viven como si estuvieran en el Paleolítico Superior), nos indican que los hombres de Neanderthal seguramente realizaban ritos previos a la caza que incluían danzas colectivas, lo que ya pudiéramos entender como deporte o juego en equipo. Las propias cazerías eran llevadas a cabo por grupos de entre diez y quince personas que debían estar plenamente coordinadas. El baile es ya de por sí un buen ejercicio físico y no hay duda de que lo practicaban asiduamente en la Prehistoria, seguramente en torno a una fogata y llevados por el ritmo que marcaba un tambor o instrumento similar. Gracias a estas danzas se fortalecía la musculatura y se adquiría velocidad al tener bien engrasadas las articulaciones.

Para el Homo Neanderthalensis (también para el Hombre de Cromagnon u Homo Sapiens primitivo), el ejercicio físico era necesario para la supervivencia pues solo encontraban alimento los más fuertes y ágiles: debían correr para perseguir animales cuyas pieles les abrigaran del frío y trabajar con las manos para construir sus poblados. Sin duda, en esos ejercicios de supervivencia que desde hace unos años se han puesto de moda para quiénes gustan de los deportes extremos, tanto el neandertal como los primeros Sapiens no hubieran tenido problemas de ningún tipo. Es más, llamarían "nenazas" a las celebrities que se enrolan en esos programas de telerealidad como "Supervivientes" y parecidos.

Un Neandertal podría enfrentarse a cualquier campeón de boxeo actual y dejarle KO pues le resultaba habitual defenderse de animales grandes que pugnaban con ellos en la cadena alimenticia.

El sistema cardiorespiratorio de los neandertales (y de los primeros sapiens) debió de ser impresionante y seguramente sus habilidades eran transmitidas de padres a hijos en lo que hoy llamaríamos "educación física". Además, existirían choques y conflictos entre clanes, lo que obligaba a entrenarse previamente. Así que no sabemos como se llamó el primer deportista de la Historia pero sin duda los mejores existieron en aquella época en la que los neandertales convivieron con los primeros Sapiens.