Oppenheimer: el padre de la bomba atómica

29.05.2017

En 1965 unos de los creadores de la bomba atómica, Julius Robert Oppenheimer, declaraba en una entrevista concedida a la NBC que se había convertido en el ángel de la muerte, al comprobar en lo que habían derivado sus investigaciones sobre la energía nuclear.

Oppenheimer nació en 1904, en Nueva York. Su apellido delataba un origen familiar inmigrante, concretamente procedente de Alemania. Su padre llegó a los Estados Unidos siendo un adolescente y consiguió hacerse rico en el negocio textil. Su hijo no le iba a la zaga demostrando tener una inteligencia asombrosa estudiando Humanidades, pero también Ciencias Físicas y Químicas, Religiones comparadas (estudió a fondo el hinduismo e incluso aprendió la lengua sánscrita; de hecho, la frase en la que dijo que se había convertido en ángel de la muerte la sacó de un libro sagrado hindú). Su padre pudo permitirle estudios en las mejores Universidades del Mundo donde iba ampliando continuamente sus conocimientos: Harvard, Cambridge, Gotinga y Zurich; hablaba con fluidez varios idiomas. En 1929 comenzó su trabajo como profesor universitario en Berkeley contando con un gran laboratorio para sus investigaciones y en los años 30 destacaría por sus avances en Física Atómica.

Oppenheimer tenía 41 años de edad cuando fue testigo, sobrecogido, del efecto destructor de la bomba que había diseñado con otros científicos para poner fin a la Segunda Guerra Mundial, lo cual es una incongruencia porque el científico fue uno de los que recomendó las ciudades objetivos de las bombas. A partir de ahí, intentó compensar el daño causado dedicándose en cuerpo y alma a defender la paz nuclear pero lo cierto es que no se arrepintió jamás de participar en la construcción del ingenio atómico ni tampoco en recomendar su uso contra el Imperio Japonés. Años después declararía que lo hizo porque se lo habían mandado con lo que lo veía como una obligación.

Prueba atómica "Trinity"
Prueba atómica "Trinity"

Sus ideas promarxistas le traerían problemas después de la Segunda Guerra Mundial pero unos años antes le ofrecieron hacerse cargo de la parte científica del Proyecto Manhattan; siendo como era un brillante científico conocedor de los secretos de la energía nuclear y claramente antifascista resultaba la persona idónea pues el objetivo final era desarrollar una bomba atómica que lanzar, si fuera necesario, sobre Regímenes fascistas. Para ello, supervisaría un laboratorio secreto sin parangón en Los Álamos (Nuevo México) pero sería investigado por su relación con otra científica que militaba en el Partido Comunista instándole a que abandonara dicha relación y sus vínculos con la extrema izquierda si quería continuar siendo parte del Proyecto Manhattan. Conocedor de lo importante que era dicha investigación no dudó en abandonar temporalmente su relación con el comunismo, incluso su hermano llegaría a decir que cuando llevaron a cabo la primera prueba nuclear, conocida como "Trinity", el 16 de julio de 1945, Julius exclamaría: ¡ha funcionado! Pero una vez fueron lazadas las bombas y acabada la contienda Oppenhemimer fue considerado un héroe de guerra por haber desarrollado ingenios que permitieron el fin del conflicto mas a él le asaltaban las dudas morales de lo que había hecho debido a los horribles efectos de las dos bombas causados en la población con decenas de miles de personas muertas y otras muchas heridas gravemente de por vida, motivo por el que dejó el enorme laboratorio de Los Álamos regresando a su actividad docente. Dos años después de finalizada la Guerra fue nombrado director del Instituto de Estudios Superiores de Princeton formando parte de la recién creada Comisión de Energía Atómica.

Bomba de plutonio lanzada sobre Nagasaki
Bomba de plutonio lanzada sobre Nagasaki

Hiroshima, en 1945, tenía más de 400.000 habitantes con lo que la bomba causó una destrucción sin parangón en la Historia militar. Al mes posterior al lanzamiento de las dos bombas nucleares Oppenheimer mandó una carta al Gobierno pidiendo la prohibición de las armas atómicas e incluso al presidente Truman llegaría a decirle que sentía sus manos llenas de sangre pero Truman le puso al frente de la construcción de la bomba de hidrógeno pues la Unión Soviética ya había desarrollado su propia bomba atómica, una réplica de la de plutonio lanzada sobre Nagasaki.

Explosión nuclear en Nagasaki
Explosión nuclear en Nagasaki

A Oppenheimer le seguían asaltando las dudas éticas, pero no se opuso. Sus reticencias le llevarían a ser de nuevo investigado durante el período conocido como "Caza de Brujas", a mediados de los 50, en el que se procuraba descubrir elementos comunistas en suelo norteamericano, especialmente entre personalidades destacadas de las artes, las ciencias, la vida política, el mundo empresarial y el académico. Al frente del Comité Asesor General de la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos siguió recomendando la prohibición de desarrollar más ingenios nucleares por lo que se volvió muy molesto para el Gobierno. El senador McCarthy le señaló como uno de los posibles comunistas que pudieran estar espiando para la Unión Soviética en los Estados Unidos por lo que tuvo que declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas, no declarando afiliación comunista, pero defendiendo sus ideas políticas cercanas al comunismo.

Durante casi una década fue apartado de todo proyecto militar que investigara la energía atómica, pero continuó dando clases e impartiendo conferencias por medio Mundo siéndole concedida la Legión de Honor francesa en 1958. Cinco años después se le reconocieron sus méritos en los Estados Unidos, concediéndole el premio Fermi, en un intento de corregir el desagravio que se le produjo. Moriría en 1967.