Trenes de época: una buena opción de vacaciones

30.11.2017

Cada año quedan menos pero hacen las delicias de los turistas al recrear las locomotoras del siglo XIX

El Torbay Express recorre la Riviera inglesa
El Torbay Express recorre la Riviera inglesa

Los trenes de época son un éxito entre los turistas. Viajar a una velocidad limitada para poder disfrutar del paisaje en cabinas confortables decoradas con estilos de tiempos pasados es toda una experiencia. Hasta el vagón-bar es un lugar de encanto en el que disfrutar de una buena comida o un momento de asueto y charla, trasladándote al siglo XIX. 

Algunos incluso cuentan con plataformas al aire libre en las que fumar tranquilamente sin molestar a los demás viajeros.

Los sillones nada tienen que ver con los incómodos asientos de los trenes convencionales. El simple hecho de subirnos a una locomotora de vapor nos trae imágenes a la cabeza de esos trenes legendarios tales como el Orient Express o el Transiberiano, fuente de inspiración de novelas de intrigas, pero ya no existen apenas salvo por los ferrocarriles turísticos que tanto éxito tienen como atracción turística. 

Los trenes de vapor dejaron de verse en España en la década de los 70 si bien algunos perduraron, como el que todavía funcionaba en los primeros años 90 en Andalucía Oriental que comunicaba Linares-Baeza con Granada. Recuerdo lo incómodo que era y que tardaba tres horas y media en hacer su trayecto, cuando en automóvil se cubría en un par de horas (hoy en tan solo una hora y cuarto con la autovía).

En otros Países, como China, aún pueden verse trenes de vapor, los únicos que pueden circular por las pequeñas vías que atraviesan ciertas zonas montañosas. Aunque igualmente incómodos que aquel tren andaluz de los 90, aún más desesperante por su lentitud debido al escarpado terreno no pudiendo superar los 20 km/h

Hoy en día, los "alta velocidad" viajan a una media de 320 km/h con lo que el trayecto entre las localidades de Baeza y Granada que con el tren de vapor tardaba varias horas, con el AVE se recorrería en menos de media hora. Eso si alguna vez la Red Nacional de Ferrocarriles de España se digna en dotar a la histórica y turística ciudad de Granada de comunicación férrea, suspendida en abril de 2015. Algo inaudito en un País supuestamente avanzado como España, dejar a una Provincia con más de 920.000 habitantes sin comunicación por tren, como antes de la Revolución Industrial. El motivo: adecuar las vías a los trenes de alta velocidad, no contemplando la alternativa que sí existe en prácticamente el resto de España. En Extremadura padecen una situación similar, aunque allí, al menos, cuentan con tren, pero su lentitud resulta exasperante. Ni siquiera el tren turístico "Al-Andalus" puede llegar a Granada perjudicando al sector del turismo de la capital granadina. Hasta los chinos de las áreas montañosas, con sus lentos trenes, mantienen esas locomotoras que deleitan a los turistas.

No nos engañemos, el tren no pasará nunca de moda y además sigue siendo rentable. A los viajeros no les atrae la idea de sufrir atascos a la entrada de las ciudades con sus automóviles o largas esperas antes de coger un avión, teniendo casi que desnudarse para pasar el arco de seguridad. Si cogemos el primer medio, suele ser porque tengamos donde aparcar, ya que de lo contrario es una pesadilla y con respecto al avión por lo rápido que resulta el viaje (obviando la espera en el aeropuerto). Pero el tren no solo nos permite olvidarnos de los aparcamientos, sino que es un medio veloz, sin obstáculos a su paso y además permite como ningún otro disfrutar del paisaje. Si es un cercanías o metro, nos sitúa en cuestión de poco tiempo en nuestro destino, siendo más rápido que el autobús que no siempre cuenta con carril exclusivo como el taxi que además resulta muy caro. 

Los mejores trenes turísticos, de época y modernos

Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren

Oscar Wilde

Tren del Brocken (Sajonia)
Tren del Brocken (Sajonia)

En Alemania, en el Estado de Sajonia, hay tres ferrocarriles turísticos en los que no debiéramos dudar en subir, si tenemos la oportunidad y nuestro bolsillo nos lo permite. Son los que atraviesan las montañas del Harz, tales como el Brocken. El paisaje es tan espectacular, sobre todo cuando cruza el Parque Nacional del Harz y sube hasta casi 1.200 metros de altura que nos bajaremos en la estación del Brocken con un agradable sabor de boca. 

El Torbay Express que recorre la Riviera inglesa los domingos de verano atraviesa Somerset y el encantador litoral de Devon. Disfrutar del famoso desayuno inglés o de una deliciosa comida, en buena compañía mientras tomamos una copa a media tarde, regresando por la noche, créanme, no pueden perdérselo si visitan Inglaterra y tienen tiempo suficiente.   

Los trenes turísticos españoles son una opción maravillosa para nuestras vacaciones pudiendo alojarnos y comer en los mismos, pero como decía, ya no llegan a Granada quedando esta ciudad relegada a excursión en autobús desde otras estaciones. Pero siguen siendo rutas muy atractivas, como la que atraviesa la cornisa cantábrica. Son viajes de ensueño a todo lujo, de ahí el precio: desde 1.350 € por persona en suite estándar para 4 días en el Transcantábrico Clásico, hasta los 4.575 € por 8 días en el Transcantábrico Gran Lujo.

El Al-Andalus ofrece viajes de tan solo una jornada a otros de una semana saliendo de la capital andaluza, Sevilla, ciudad a la que regresa en cada trayecto que recorre las Provincias andaluzas. Las otras opciones de este ferrocarril de lujo, considerado uno de los mejores del Mundo de este tipo de trenes de época, son un viaje de seis días por el centro de la Península Ibérica y la ruta veraniega del Camino de Santiago. 2.900 € el trayecto de seis días con la opción de una suite de clase superior pagando 4.100 €

Por supuesto, no podemos olvidarnos del legendario Transiberiano, que recorre más de 8.000 kilómetros (va desde Rusia a China) y que es el rey de los trenes de época, envuelto en misterio y romanticismo. Los paisajes son tan diversos y espectaculares que tendremos la sensación de atravesar medio mundo envolviéndonos del aroma y ambiente de cada lugar. 

En Sudamérica el Tren Ecuador, también conocido como el Tren de los Volcanes, nos llevará desde la capital ecuatoriana, Quito, a las "selvas de Panzaleo", en un entorno sin igual disfrutando de la excelente gastronomía de la zona contemplando la grandeza de Los Andes.

Son los más admirados y también los más caros aunque la experiencia lo vale ya que nuestra generación pudiera ser la última en disfrutarlos. Los trenes de alta velocidad se expanden siendo el futuro la levitación magnética, un sistema que permite que el tren prácticamente vuele pues un mecanismo de imanes lo mantiene levitando sobre los raíles a una velocidad increíble. La única línea que en la actualidad se usa con este sistema se encuentra, como no, en China: el Tren Maglev que alcanza una velocidad máxima de 431 kilómetros por hora. En algo más de siete minutos recorre los 30 kilómetros que separan el Aeropuerto Internacional de Pudong de la Estación Longyang Road, en Shanghái

Shiki-shima, el "alta velocidad" más lujoso
Shiki-shima, el "alta velocidad" más lujoso

Los japoneses, siempre recelosos de sus vecinos chinos, no se quieren quedar atrás y ya cuentan con el tren de alta velocidad más lujoso del Mundo, el Shiki-shima (que significa en japonés "cuatro estaciones") y utiliza el sistema de levitación magnética. El recorrido va desde Kioto al santuario Nikko Toshogu, Patrimonio Mundial de la UNESCO. Lujo de estilo minimalista en sus diez vagones que incluyen cinco suites, siendo el total de pasajeros posibles 34. 

Los menús son ofrecidos por el único chef japonés con una estrella Michelin. Pero si caros son los trenes de época, el Shiki-shima los supera: un viaje de dos días cuesta 2.600€ por persona y el de cuatro en torno a 6300€. Aun así, ya no hay habitación libre hasta el verano de 2018.

Tanto si es un ferrocarril de época como si es un "alta velocidad", la experiencia será emocionante e inolvidable. Lo notarán nuestros sentidos, y también nuestro bolsillo pero lo cierto es que el encanto del tren de época difícilmente puede superarse. De ahí que siga atrayéndonos películas como la recientemente estrenada nueva versión de "Asesinato en el Orient Express", de Kenneth Branagh. 

Y si míticos son algunos de estos trenes no lo son menos las estaciones más conocidas que aun hoy conservan el glamour de épocas pasadas, en las que podía oírse aquello de "¡pasajeros al tren!". 

Estación de Barcelona
Estación de Barcelona