Un carpintero cree saber cómo se construyeron las pirámides

29.05.2017

Nadie sabe quiénes y cómo construyeron la Pirámide de Keops. Continúa siendo un misterio cómo los egipcios antiguos consiguieron trasladar desde lejos dos millones de enormes bloques de piedra para erigir lo que los arqueólogos coinciden en señalar como la tumba del faraón Keops. Aunque, en diciembre pasado (2016) se descubrió en la Costa egipcia del Mar Rojo el puerto más antiguo de la Historia datando de 4.600 años, precisamente en el período en el que reinó Keops; los arqueólogos hallaron una veintena de anclas. ¿Se usó el puerto para transportar los bloques de piedra? Tengamos en cuenta que cada uno pesaba dos toneladas. En los papiros encontrados en la excavación, también los más antiguos de la Historia, se habla del comercio del cobre traído desde Sinaí, el metal con el que se fabricaban las herramientas utilizadas en los monumentos antiguos egipcios. Pero también dicen que transportaban piedras calizas desde las canteras de Tura para la pirámide del rey; así lo dice. Se cree que Keops reinó durante treinta años, a mediados del tercer milenio a.C. Ahora bien, ¿cómo las transportaron desde las canteras al puerto de salida y desde el puerto de entrada hacia Guiza? Y no menos importante, ¿cómo colocaron las piedras hasta formar la pirámide?

Heródoto de Alicarnaso transmitió lo que los monjes de Memphis le trasladaron sobre la construcción de las pirámides que ya en época de Heródoto eran muy antiguas. El sabio griego, considerado el padre de la Historia, vivió en el siglo V a.C. y para entonces la Gran Pirámide de Keops llevaba en pie más de 2.100 años, así que, tanto para los griegos de la época de Heródoto como para nosotros, las pirámides eran un misterio. Los monjes le dijeron que peonadas de 100.000 obreros trabajaban por períodos de tres meses durante veinte años para edificar las grandes pirámides de Keops y Kefren. Pero esto lo que nos dice es la masa de trabajadores que se necesitaron, no cómo lo consiguieron.

Ahora un carpintero español, ya jubilado, ha ideado un ingenio que cree similar al que debieron utilizar los egipcios para levantar las pirámides porque reduce muy considerablemente el esfuerzo necesario para levantar las grandes piedras de caliza.

Herminio Fernández Fernández, apasionado de la egiptología, ha creado una máquina que permite elevar cien kilogramos con el mínimo esfuerzo. Para ello utiliza carriles dentados y piensa que los egipcios debieron idear algo parecido apoyando los carriles en la pirámide y mediante unas palancas realizar solo una décima parte del esfuerzo necesario por otros métodos para levantar los enormes bloques de piedra. A Herminio le ha parecido lo más lógico ya que al comprobarlo ha visto como en una pendiente una sola persona podía levantar hasta 300 kilos. Él utilizó ladrillos, pero considera que una obra de mayor escala exigiría la misma maquinaria, pero mucho más grande. 

La teoría más aceptada hasta el momento establecía que se construyó una enorme rampa por la que se movían los bloques de piedra, pero esas rampas tuvieron que ser tan gigantescas ya que debían rodear toda la construcción que serían incluso más grandes que las pirámides, lo que significa que la propia rampa superaría en majestuosidad a la pirámide. Destruirla después, para dejar solo la pirámide visible sería muy complicado y arriesgado. No parece la forma más idónea de construir estos monumentos. Pero la "rampa elevadora manual" de Herminio, con sus largueros dentados apoyados en la pirámide más la plataforma en la que iría cada bloque encajando en los dientes de los carriles, accionando la plataforma con dos palancas, todo ello de madera, lo vuelve mucho más fácil. Herminio considera que, si él lo ha ideado, sin estudios de ingeniero (recordemos que es carpintero), ni cálculos previos, sin duda los egipcios lo hicieron también. Sabe que contaban con ingentes cantidades de esclavos y está convencido de que veinte veinte personas, con su mecanismo de madrea pero a mayor escala, podrían subir hasta 6.000 kilos, lo que supone seis piedras de una sola vez. Herminio deja claro que no tiene ni idea de si los egipcios lo hicieron así ya que no ha contado con documentos de ningún tipo sobre ello, simplemente ingenió el mecanismo en el patio de su casa, en Barcelona, intrigado como ha estado siempre sobre la forma en que los egipcios construyeron las pirámides. Ahora que está retirado, pensó en entretenerse ideando alguna manera de conseguirlo del modo que el más conoce: la carpintería.  

¿Ha descubierto Herminio de modo tan sencillo lo que científicos y estudiosos de todo el Mundo llevan investigando desde hace siglos?