Anunnaki: ¿realidad o mito sumerio?

19.10.2018

Los historiadores lo tienen claro: son solo mitos pero no todos los autores piensan lo mismo 

Christian Jiménez

Sello de Adda, en el Museo Británico
Sello de Adda, en el Museo Británico

La Cultura de El Ubaid transcurrió en Súmer, hace más de 8.000 años, según algunos investigadores hace más de 9.000, lo que en principio no debiera sorprendernos puesto que la ciudad más antigua de la que se tiene constancia es Jericó, erigida hace 10.000 años. El hecho de que el período de El Ubaid durara más de dos milenios no es exclusivo puesto que la cultura egipcia antigua duró mucho más si bien El Ubaid fue anterior aunque con poblados más que ciudades grandiosas como las egipcias pero sí tenían creencias en la vida de ultratumba. El Ubaid es el primer estrato cultural sumerio con una agricultura avanzada pero las ciudades propiamente dichas no llegarían hasta el siguiente estadío cultural, el de Uruk. Es precisamente su antigüedad lo que ha dado lugar a todo tipo de historias, a cual más rocambolesca, sobre supuestos seres llegados de otros mundos o dimensiones que alumbraron estas culturas mesopotámicas explicando el inusitado estallido cultural de la especie humana por aquel entonces.

Algunos autores defienden la excéntrica teoría de que unos seres de morfología reptiliana fueron los que trajeron los avances que dieron lugar a las florecientes culturas del conocido después como "Creciente Fértil" que incluía a las civilizaciones de Egipto, Mesopotamia, el corredor sirio-palestino y los antiguos reinos de Asiria y Elam. Los defensores de dicha hipótesis se basan en la existencia de tablillas y sellos hallados por los arqueólogos en las que creen ver representadas escenas con esos seres llegados de otro mundo y no contentos con tal aseveración se atreven a afirmar que esa primera visita a nuestro planeta se produjo hace cientos de miles de años. Les llaman "Anunnaki" de los que afirman que otra prueba de su existencia son las figurillas encontradas en Jarmo (actual Irak), con cara de réptil. Son tanto masculinas como femeninas y aparecen en posturas distintas con cabezas voluminosas lo que ha sido interpretado por los defensores de la teoría extraterrestre como cascos que envuelven sus cabezas, así como las extrañas hombreras que puede vérseles. Algunas portan lo que parecen cetros.

Aunque las tablillas pueden dar lugar a todo tipo de interpretaciones, los defensores de la teoría de los Anunnaki dicen que dichas tabillas hablan de la llegada de estos seres para explotar las minas de oro de La Tierra. Para que trabajaran en las difíciles condiciones de las minas sin quejarse llevaron a cabo experimentos genéticos con los homínidos que encontraron cruzándolos con miembros de su propia especie reptiliana, surgiendo los primeros Sapiens. Éstos se expandirían naciendo las civilizaciones que conocemos hoy dejando restos de las mismas que ahora los arqueólogos sacan a la luz. 

Ciertos autores nos hablan de la creencia universal y generalizada por todo el Mundo de la serpiente como ser inmundo que se arrastra asociado a la maldad surgiendo mitos de seres mitad reptiles, mitad hombres que castigan de un modo u otro a los humanos. Pero se dice que el primer lugar en el que estos extraños visitantes se asentaron fue el antiguo Súmer y que una prueba son sus misteriosos orígenes, ya que se ignora de donde proceden los sumerios.

El emplazamiento conocido como Tell Al'Ubaid sería el primero de todos, al que siguieron otros posteriores como Ur y Eridu, claro que algunas leyendas sumerias hablan de que realmente la primera ciudad de todas fue Ur y otras en cambio Eridu. De momento, los restos arqueológicos sitúan a El Ubaid como anterior pero no es lo que dicen las tablillas.

¿Se acuerdan de "V", aquella serie de televisión de los 80 sobre extraterrestres reptiles que conquistan nuestro planeta? -Se hizo después un remake sin demasiado éxito-. Pues algo parecido nos dicen los defensores de la teoría de los Anunnaki, incluso nos explican desde su particular visión el panteón de dioses sumerios, recordando a Enki, el dios creador del Bien y la Sabiduría, representado en ocasiones como mitad hombre, mitad serpiente.

En una tablilla del yacimiento de Nippur, de hace más de 7.000 años, se explica la creación del Mundo en la mitología sumeria. La interpretación generalizada es que ni los propios sumerios conocían sus orígenes por lo que elaboraron mitos en torno a ello, con cuentos en los que se decía que hasta los mismísimos dioses fueron creados sin explicar a ciencia cierta cómo, viéndose obligados a trabajar para subsistir por lo que "Anu", algo así como el rey de los dioses, lo que sería Zeus en el panteón mitológico griego, acepta la propuesta de su hijo, Enki, de crear seres que lleven a cabo las labores más pesadas. Aprovechando la condena a muerte de otro dios que había cometido un "delito", se mezcla su sangre con arcilla surgiendo el primer hombre y justo después la mujer para que pudieran procrear, ubicados ambos en una especie de paraíso terrenal que recuerda mucho al Edén. Se cree que el autor del Libro del Génesis, de la Biblia, recogió este mito durante el cautiverio del pueblo judío en Babilonia en el siglo VI a. C., de hecho se habla de ello en el Poema de Gilgamesh, cuya versión más conocida es la acadia de Babilonia, que pudo ejercer gran fascinación en los cronistas judíos de la época que habían sido desterrados a Babilonia. Es más, en el poema se habla también de un gran diluvio que inundó todas las tierras conocidas y de la planta de la eterna juventud que le fue robada a Gilgamesh mientras se bañaba en un lago por una serpiente, la cual cambió su piel al comer la planta, rejuveneciendo (una hermosa manera de explicar algo que les llamaría poderosamente la atención a los sumerios, la muda de piel de las serpientes).

En realidad, los anunnaki no eran más que los seguidores del culto al dios Anu, ni más, ni menos, al que adoraban en su templo más destacado, el de Uruk

La primera ciudad de El Ubaid después de ésta, digamos la primera a la que se extendió su cultura, sería Eridu; en un futuro pudiera hallarse alguna otra prueba que demuestre que otros emplazamientos son anteriores, pero de momento no ha sido así. Las tablillas de las que hablamos se escribieron en escritura cuneiforme, un sistema de pictogramas que representan objetos y expresiones. Como decía antes, comentan que Ur es la primera ciudad de todas y otras en cambio Eridu, lo cual pudo deberse a que existiera cierto conflicto o competencia entre ellas, "vendiéndose" una y otra como la más antigua y por lo tanto la primera que construyeron los dioses. Algo que hoy llamaríamos promoción turística. Se cree que sus primeros pobladores procedían de los Montes Zagros trayendo con ellos avances desconocidos en la Región que dieron lugar al regadío y una cerámica más avanzada dotando a las jarras de asas y a las botellas de cuellos más largos, con paredes más finas. Se construyen por primera vez templos, que entonces no eran más que edificios de una sola planta con terraza. Su expansión se demostró con los metales usados en las herramientas agrícolas que procedían del Cáucaso; son los comienzos de la Edad del Cobre.

Las figurillas reptilianas aparecieron en ajuares funerarios descubiertos por el primer excavador de El Ubaid, en 1919, Harry Reginald Holland Hall; si alguna se halló fuera de un enterramiento, seguramente es porque fuera expoliado y las figurillas robadas por saqueadores de tumbas. 

La explicación más racional es que representaban a la diosa madre, en la que estos pueblos creían, asociándola a la serpiente. Por entonces se la consideraba un animal benefactor, no malvado, casi un símbolo que se mantuvo durante toda la cultura mesopotámica.

Los griegos adoptaron la veneración por la serpiente como puede comprobarse con el famoso caduceo, consistente en una vara lisa con dos alas a un extremo y rodeada de dos culebras entrecruzadas, que todavía hoy se mantiene como símbolo universal de la medicina. 

En El Obeid nació también la "carta de identidad", o si lo prefieren el DNI, claro que entonces era un pequeño cilindro identificativo, colgado al cuello de cada persona.

Por lo tanto, antes que recurrir a explicaciones extraterrestres, algunas verdaderamente esperpénticas, tengamos en cuenta que ya entonces se contaban historias para niños e ignorantes en forma de mitos o sencillamente la religión daba a sus creyentes las explicaciones que requerían, como sucede en la actualidad. Imaginen que, dentro de milenios, si nuestra civilización desapareciera por una hecatombe (esperemos que no) arqueólogos del futuro encontraran algún vestigio de nuestra cultura, por ejemplo, una figurilla de ET, el Extraterrestre, con la bicicleta y todo. ¿Pensarían entonces que en nuestra época éramos visitados por extraños seres de otros mundos, tapados con un ropaje que le cubría en gran parte y desplazándose por nuestro planeta en vehículos de dos ruedas conducidos por un humano joven que seguramente sería su esclavo?