El café, la bebida contemporánea por excelencia

17.01.2019

A diario se consumen más de 400.000 millones de tazas de café en todo el Mundo 

Molinillo de café del siglo XIX
Molinillo de café del siglo XIX

Los europeos somos los más cafeteros, en especial los finlandeses que no perdonan sus tres tazas diarias; los Países mediterráneos no tanto, ¿será por el frío? Sin embargo, los Países mayores productores no son europeos sino uno americano y otro asiático, Brasil y Vietnam, respectivamente. 

Adiós al mito de que el café colombiano es el más vendido (difundido de modo universal por la publicidad de los productores cafetaleros colombianos con su famoso "Juan Valdez"), porque no es así, aunque lo que sí es cierto es que Colombia cuenta con una Región cuya cultura gira en torno al cultivo del café y que es patrimonio de la Humanidad, declarado como tal por la UNESCO. 

La acción colonizadora europea en América dejó un producto por el que hoy algunos Países son muy conocidos. El café fue introducido por franceses y españoles en sus colonias respectivas, en el siglo XVIII. Claro que el beneficio fue sobre todo para quiénes lo plantaron y explotaron con mano de obra esclava comercializándolo después por todo el Mundo. Pero sembraron la semilla del actual café colombiano, uno de los más apreciados (en ese País lo llaman "tinto") pues gracias a su especial climatología podía ofrecer dos cosechas anuales, lo que lo convertía en muy rentable. 

El café es consumido en Europa desde el siglo XVII, pero sería en el XIX cuando se convertiría en una bebida tan popular que las grandes compañías cafetaleras del Mundo florecerían hasta convertirse en emporios comerciales e industriales.

Una de las curiosidades del café es que el pequeño fruto del que se extraen sus preciadas semillas es de una gran variedad cromática pero no de color negro ni marrón, como vemos en sus granos. Por eso la zona cafetalera colombiana está repleta de pueblos de vivos colores porque representan la verdadera cultura del café. Una bebida que además resulta ser muy beneficiosa para la salud como demostró en 2017 la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, gracias a un estudio dirigido por Veronica W. Setiawan y publicado en la revista Annals of Internal Medicine: gracias a sus antioxidantes y compuestos fenólicos demostraron que, de un estudio poblacional de más de 185.000 personas, el 18% que consumía entre dos y tres tazas diarias era más resistente a las enfermedades de todo tipo. Claro que el equipo que llevó a cabo la investigación advirtió que desconocía las causas, solo que parecía evidente la relación beneficiosa del café y la salud, si bien son cautos con respecto a recomendarlo como la panacea universal, evidentemente. De hecho, es probable que muchos consumidores de café hayan experimentado los efectos del café demasiado caliente en el estómago con los molestos ardores.

En España, a pesar de ser pionera en la introducción del café en Sudamérica, no se comercializó de modo industrial en el País hasta el último tercio del siglo XIX, pero actualmente es uno de los más preciados de Europa; se importa el grano que se elabora en España, si bien se exporta poco. Y es que los españoles no nos caracterizamos por ser grandes consumidores de café como los Países nórdicos o en Hispanoamérica donde sí lo son. En los últimos, además son productores: en Países como Brasil, Colombia, Venezuela, Honduras o Perú, no solo se cultiva, sino que se elabora y se disfruta plenamente porque la vida de millones de personas gira en torno a la cultura del café. El problema son los bajos precios de un producto tan abundante, con lo que en amplias regiones sudamericanas tuvo más éxito, en las últimas décadas, el cultivo de hoja de coca o amapola, para su elaboración y comercialización como drogas, con enormes beneficios, por la poca competencia en el Mundo. Las familias que se dedican al cultivo de café saben que difícilmente pueden vivir de ello sin mayores inversiones públicas. Incluso en algunas regiones americanas a punto ha estado de desaparecer su cultivo, lo que finalmente se ha evitado gracias a inversiones de productores asiáticos que han acudido al rescate; en realidad, a aprovecharse de la posibilidad de colocar en el mercado un producto de gran calidad que no estaba siendo rentabilizado por los Países productores por falta de recursos.

Autora: Alicia F.