El Valle de los Caídos sin Franco

30.10.2019

El 24 de octubre de 2019 ya es una fecha histórica: se produjo la exhumación de Franco del Valle de los Caídos

Durante casi dos semanas se llevaron a cabo las pertinentes obras para tener todo preparado el día que el Gobierno español actual decidió realizar la exhumación. 

Finalmente, y con una enorme expectación mediática, con medios de comunicación llegados de todo el Mundo, pero en una ceremonia sobria, con presencia únicamente de familiares de Franco y del Gobierno, se procedió al traslado del féretro a su nuevo emplazamiento, en el cementerio de Mingorrubio, en el distrito madrileño de El Pardo, en un panteón que es también propiedad del Estado y donde se encuentra enterrada la esposa de Franco. 

El monumento ha podido reanudar sus visitas turísticas a partir del día 29 de octubre, aunque los curiosos que acuden al lugar ya no podrán ver la losa negra, de tonelada y media, que señalaba el lugar en el que se hallaba la tumba de Franco. Dicha piedra ha sido trasladada a un lugar secreto para que no sea objeto de peregrinación por parte de exacerbados nostálgicos del dictador. 

Todavía se hallan enterrados en el interior de la basílica los restos del ideólogo del movimiento político que inspiró a Franco, el fundador de la Falange española, José Antonio Primo de Rivera, si bien probablemente no sean trasladados sino cambiados de emplazamiento para que no figure en lugar preeminente.

Las entradas, cuyo coste es de nueve euros, están agotadas hasta el mes de enero próximo. El municipio madrileño de San Lorenzo de El Escorial, en el que se haya el complejo de El Valle de los Caídos, se beneficia de los cientos de miles de visitas turísticas que recibe anualmente. Junto con el palacio erigido por Felipe II en el siglo XVI, símbolo del poder del Imperio Hispánico, convierten a la zona en una de las más visitadas de la Comunidad de Madrid.


¿Por qué ahora?

Se ha cerrado un proceso legal que ha durado un año, desde que el Gobierno en funciones se propuso como uno de sus objetivos principales sacar el cadáver de Franco de Cuelgamuros, que es como siempre se conoció el paraje por los lugareños. 

La familia del dictador no lo ha puesto fácil, usando las influencias que aún le quedan y recurriendo la decisión del Gobierno en los juzgados, hasta que ha sido el Tribunal Supremo español el que ha dictaminado que Franco debía ser trasladado a otro lugar. 

La razón que esgrime el Gobierno es que se trata de un monumento público que no debe, por lo tanto, permitir muestras de apología del fascismo o del anterior régimen político que gobernó España. A fin de cuentas, el Valle de los Caídos está administrado por un Organismo dependiente del Ministerio de la Presidencia, relaciones con las Cortes e Igualdad desde los años 80, cuando se produjo la primera victoria socialista en unas elecciones democráticas en España, tras la dictadura de Franco. En realidad, es un cementerio que alberga los restos de más de 34.000 personas, casi la mitad presos republicanos que fueron condenados a trabajar en las obras que levantaron el monumento, que duraron 18 años, durante la posguerra.

Lo que ha hecho el Gobierno es aplicar la Ley de Memoria Histórica y Democrática que prevé que el Estado ponga sus medios al alcance de todos los españoles que soliciten una compensación en el caso de que demuestren que el anterior régimen político les supuso o siga suponiendo un perjuicio de su dignidad o la de sus familiares. Ello incluye la revisión de la concesión de títulos nobiliarios creados y concedidos por Franco que aún perduran, los cuales la Ley insta a revisar para que, en el caso de que promuevan el recuerdo de la Dictadura o la Guerra Civil, sean suprimidos. Con respecto a monumentos, nombres de calles o instituciones que recuerden a la Dictadura franquista se obra del mismo modo.

La oposición política critica al Gobierno socialista que haya llevado a cabo la exhumación en plena campaña electoral y no antes o en todo caso haber esperado a que se lleven a cabo las elecciones. Sin embargo, el presidente Pedro Sánchez asegura que no lo ha hecho como estrategia electoral sino porque lo consideraba una deuda histórica moral que no podría retrasarse más tiempo. 


¿Qué se hará con el Valle de los Caídos?

Debido a que el Valle de los Caídos aún tenía una significación franquista, el Gobierno ha promovido el traslado de los restos del dictador, con el objetivo de reconvertir Cuelgamuros en un lugar para el recuerdo de todas las víctimas, no solo las del bando fascista que ganó la Guerra civil española (1936-1939).

Si le hubieran dicho a Carrero Blanco, quién fue presidente del Gobierno español, que en el siglo XXI sacarían a Franco de el Valle de los Caídos, seguramente no hubiera dado crédito. El almirante quiso regalar a su caudillo, cuando ya tenía 81 años de edad, una estatua ecuestre de Franco que se había proyectado colocar en la explanada del complejo monumental (se barajó también como emplazamiento el Palacio Real, en Madrid). El proyecto escultórico no se llevó a cabo porque Carrero Blanco fue asesinado por la organización terrorista ETA en 1973. Sin embargo, la estatua sí que se esculpió, permaneciendo en un almacén del Real Sitio de San Ildefonso, un palacio en Segovia, propiedad del organismo que gestiona todo el patrimonio nacional español.

Se ha propuesto cambiar el nombre de este lugar tan emblemático. Se barajan varias denominaciones, pero parece que la que más papeletas tiene es "Valle de las Víctimas", recordando los horrores de la guerra, que afectó tanto a un bando como al otro. Pudiera albergar exposiciones y actividades, similar a lo que se ha hecho en Alemania con respecto al Holocausto.

Otra de las posibles funciones que se valoran es la de que se convierta en la sede de un futuro centro de investigación de la memoria histórica, como se ha propuesto desde la comunidad universitaria. Actualmente, existe el Centro Documental de la Memoria Histórica de España, dependiente del Ministerio de Cultura y Deporte, que alberga bases de datos y archivos, en la ciudad de Salamanca. Por último, la tercera opción es que el lugar sea, sencillamente, un cementerio, ya que hay miles de restos humanos enterrados.

Sea cual sea el destino que se le de al Valle de los Caídos, deberán llevarse a cabo costosas obras de restauración, cuyo importe superará los 13 millones de euros

Los que sí pudieran verse obligados a marcharse son los monjes de la Orden benedictina que hasta el momento guardaban el lugar y celebraban misas en la basílica, incluso en recuerdo de Franco, todos los días 20 de noviembre, fecha de su muerte.

El féretro del general Franco sería trasladado en un helicóptero militar español al cementerio donde están depositados también los restos de su esposa, en el Pardo, muy cerca del palacio donde residieron en vida. La familia encargó una misa que ofició el hijo de Tejero, el golpista que retuvo a los diputados en el Congreso, en 1981, durante un par de días. El propio Tejero estuvo presente en el acto.