¿Diseñaron escultores griegos el ejército chino de terracota?

28.04.2021

Se debate sobre si fue un griego el que asesoró en su construcción pues ni antes, ni después, se ha visto nada igual en China. En cambio, sí eran habituales en la Grecia clásica ese tipo de esculturas.

El ejército de terracota

Mausoleo de Qin Shi Huang
Mausoleo de Qin Shi Huang

En 1974, unos campesinos que horadaban la tierra para buscar agua hallaron la inmensa tumba del emperador Qin Shi Huang y su famoso ejército de casi 8.000 figuras de terracota, declarada Patrimonio de la Humanidad trece años después de su descubrimiento.

Lo asombroso del hallazgo es que las caras y detalles ornamentales de los soldados son diferentes en cada uno de ellos; no hay dos iguales. 

Junto a los mismos también figuran cientos de caballos igualmente de terracota (hay otras especies animales también como pájaros fabricados en bronce). El museo que las acoge, el del Mausoleo de Qin Shi Huang, recibe millones de visitas anualmente. Pero, ¿quién fue este hombre?

Nos hallamos a mediados del siglo III a.C. El joven soberano es un adolescente, pero no le faltaron arrestos para gobernar un reino que se hallaba en guerra con otros Estados vecinos a los que venció, uno tras otro. Nace el primer imperio chino y para defenderlo de intrusiones ordena la construcción de otra maravilla de la Antigüedad: la Gran Muralla. 

Cuando fueron sepultadas junto a su emperador, las estatuas de arcilla estaban pintadas de los mismos colores que los soldados a los que representaban llevaban en la vida real. Si bien, cuando se hallaron, ya no conservaban el color. 

El conjunto escultórico incluye todo tipo de figuras: no solo hombres, también mujeres; artistas de toda clase, algunos realizando acrobacias, músicos, artesanos, etc. Se distinguen, incluso, personas encadenadas (posiblemente simulando delincuentes). Se reparten en diferentes fosas. Puede decirse que representa la actividad de una ciudad china, con todos sus estratos sociales y gobernándolos a todos, en la ultratumba y por toda la eternidad, el emperador. 

Debió de ser impactante - e inquietante - ver toda la obra recién finalizada, cuando los artistas que la llevaron a cabo la concluyeron. Un verdadero ejército con sus cuadros de mando incluidos y otras figuras que representan burócratas, decenas de carros de combate y las armas que se utilizaban hace más de dos milenios. 

El foso en el que se hallan es inmenso, mucho más grande que cualquiera de los vastos complejos arqueológicos egipcios. Se cree que abarca una extensión de 98 kilómetros cuadrados según recientes sondeos. Tan vasto y profundo es que se descubrió una pirámide en su interior de catorce metros de altura y 150 de lado. Son tantas las figuras, que todavía en la actualidad siguen hallándose más

Al ser una extensión tan grande y levantar tanta expectación, los campesinos que descubrieron el foso esperaban que se les diera una recompensa por nuevos hallazgos, pero solo recibieron un yuan, la moneda china, que vale solo trece céntimos de euro (en los años 70, cuando se produce el descubrimiento, aún menos). A los supervivientes de aquellos campesinos se les puede ver firmar guías turísticas en el museo del mausoleo, pero son parte de la atracción, puesto que apenas reciben algo por ello.

¿Influencia griega en China?

Algunos arqueólogos chinos creen que la inspiración a los escultores les vino de la Grecia clásica, basándose en documentos antiguos, según aseguró a los medios Li Xiuzhen, una de las investigadoras que han estudiado a fondo el ejército de terracota.

Según la detallada descripción del historiador chino Sima Qian, del siglo II a.C., en su obra Shǐjì, había doce gigantes de bronce en el palacio de Xianyang, que fue capital de la dinastía Qin. Las gigantescas estatuas se asemejaban a las de Occidente, sin especificar los relatos antiguos de qué lugar tomaron la inspiración.

Debió de ser un megalómano el emperador cuando edificaba semejantes obras tan espectaculares por lo que no resulta descabellado pensar que mandara llamar a su corte a los mejores artistas del Mundo. Alguien le hablaría de las formidables ciudades griegas por lo que no dudaría en ordenar que se entablara contacto con algunos de sus escultores para que se desplazaran a China y asesorar en las grandes obras que se estaban llevando a cabo.

Es lo que llevan años intentando averiguar investigadores del Museo del Mausoleo de Xianyang y el University College de Londres. Sin embargo, sus descubrimientos no convencen a la mayoría de los chinos actuales, orgullosos de su pasado que creen original, sin influencias externas.

Algunos estudios arqueológicos han hallado restos de ADN mitocondrial procedente de Europa en esqueletos descubiertos en Xianyang en la época del primer emperador chino. La opinión generalizada es que en aquellos tiempos hubo contactos entre europeos y chinos, mezclándose ambas etnias.

Cuando el mercader veneciano Marco Polo contó sus vivencias en la corte china del siglo XIII, se creyó durante cientos de años que era la primera vez que ambas civilizaciones se encontraban, cuando no fue así. 

Los europeos y los chinos llevaban siglos manteniendo contactos. De hecho, se tiene constancia documental de embajadas romanas en China, en los siglos de mayor apogeo del Imperio Romano.

Pero la China actual es un régimen autoritario que compite con Estados Unidos por ser la principal superpotencia del Mundo con lo que cuida todos los detalles sobre la imagen que trasladan al exterior. 

Para los gobernantes chinos, es imprescindible dejar claro que su cultura es original, ya que su idea es expandirla por todo el Globo para desplazar a la norteamericana. 

Algunos arqueólogos chinos se posicionaron a favor de la hipótesis de la influencia griega pero rectificarían después, debido a las presiones recibidas

Lo cierto es que puede verse la influencia helena en no pocos detalles, especialmente en ciertas técnicas metalúrgicas y de construcción, como el uso del ladrillo, el cual sería la dinastía Qin también la que lo introdujo aunque no se tiene claro de dónde. Tal vez serían los macedonios los que importaron el ladrillo en Grecia desde Mesopotamia, cuando la conquistaron y tal vez también, el Reino Grecobactriano, heredero de Alejandro Magno, y próximo a China, fue el que influenció en su primer emperador.

Doríforo, de Policleto; siglo V a.C.
Doríforo, de Policleto; siglo V a.C.

Aducen quiénes defienden la influencia griega que no hay antecedentes en China de estatuaria de tamaño humano y tan realistas, antes de las figuras de terracota, mientras que en la Grecia clásica llevaban esculpiéndolas desde el siglo V a.C., como el ejemplo que os ponemos a la izquierda y tantos otros por lo que los escultores de la Grecia Clásica han llegado a estar considerados como los mejores de la Historia.

En cambio, en la China de la época, lo normal era ver pequeñas figurillas y no estatuas de ese tamaño ni simulando movimiento, por lo que se cree que el emperador debió de recibir noticias de las escuelas escultóricas que florecían en Grecia, el único lugar en el que se esculpían estatuas de ese modo, decidiendo el soberano emularlas en la construcción de su mausoleo.  


Concluyendo: como decíamos antes, muy próximo a China se encontraba el Reino Grecobactriano, que anteriormente había formado parte del Imperio Seléucida, fundado por el general de Alejandro Magno, Seleuco, un siglo atrás. Una vez independiente, se expandiría llegando al Valle de Ferganá. 

El imperio de Qin Shi Huang fue contemporáneo de ese reino macedonio del Asia Central, así que de ahí pudo venirles la inspiración a los escultores del mausoleo del emperador chino. 

El geógrafo e historiador griego Estrabón, del siglo I, narra en sus escritos la relación de sus antepasados y contemporáneos con China o como la llamaban entonces en Grecia, el «País de la seda».

La evidencia indica que las técnicas escultóricas empleadas en la China de la dinastía Qin, que solo se han visto en la Grecia clásica y el Egipto antiguo, indican esos contactos o al menos la influencia de parte de algún reino intermedio muy influenciado por la cultura griega. 

En otra región china, Sanxingdui (Provincia de Sichuan) se han hallado cientos de de artículos y objetos elaborados con oro, bronce, jade, marfil y hueso, en varias fosas, más antiguas incluso que la de Xianyang (algunas piezas tienen 800 años más que las halladas en la tumba de Qin Shi Huang. Es a lo que se agarran los historiadores chinos para intentar demostrar que la influencia de la dinastía Qin no es occidental sino de la propia China, en concreto de la cultura Shu.

Las máscaras de bronce halladas demuestran que ya en el siglo XII a.C. China contaba con una avanzada civilización, capaz de tan refinadas técnicas de orfebrería e incluso con capacidad para poner en marcha la industria de la seda por la que eran más conocidos los chinos en Occidente.